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La nueva integración de la Suprema Corte cumplió seis meses entre fallos polémicos, protestas ciudadanas, decisiones históricas y tensiones con organizaciones civiles.
Redacción
Grupo Cantón
Ciudad de México.- El 1 de marzo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación cumplió medio año con una integración inédita: ministras y ministros electos por voto popular tras la reforma judicial impulsada por Andrés Manuel López Obrador. La promesa fue clara: legitimidad democrática y combate a la corrupción. La realidad ha sido más áspera.
Encabezada por el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz, la nueva Corte arrancó con decisiones históricas: su primera audiencia pública desde 2008 y su primera sesión itinerante en casi 200 años, celebrada en Tenejapa, Chiapas. Ahí ordenó al Congreso local garantizar el autogobierno y presupuesto directo a una comunidad tsotsil. Un gesto simbólico para acercar la justicia a los pueblos originarios.

Pero el protagonismo lo tomaron las protestas. El 9 de octubre de 2025, repartidores de apps bloquearon accesos al alto tribunal contra un proyecto de la ministra Lenia Batres Guadarrama que validó el cobro del 2% a plataformas digitales en la CDMX. Aunque Aguilar prometió diálogo, el pleno avaló el impuesto por mayoría. Los inconformes acusaron simulación.
Días después, colectivos por la vivienda frenaron un proyecto de la ministra María Estela Ríos González que, según denunciaron, podía abrir la puerta a desalojos arbitrarios.
También organizaciones ambientales encendieron alertas ante una propuesta de Yasmín Esquivel Mossa que pretendía limitar el interés legítimo de asociaciones civiles para promover amparos.
Aunque algunos proyectos fueron aplazados o retirados, el distanciamiento con la sociedad civil es evidente. La Corte rechazó fijar un criterio que restringía la participación de ONG en litigios ambientales, pero tampoco concedió audiencia pública a las agrupaciones.
Seis meses después, la nueva Corte presume apertura y territorio. En la calle, las consignas insisten: legitimidad no es sinónimo de consenso.