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Un taxi que transportaba de manera clandestina material pirotécnico hizo explosión sobre la México–Toluca, dejando tres lesionados, incluida una menor de diez años
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La mañana del jueves, sobre la carretera México–Toluca, un taxi que llevaba escondida una carga de pólvora para la venta clandestina de cohetes estalló en el kilómetro 48, frente a las Plazas Outlet del municipio de Lerma. La detonación convirtió el vehículo en chatarra incandescente y dejó a tres personas heridas, entre ellas una menor que sufrió lesiones de consideración.
De acuerdo con la bitácora de los cuerpos de emergencia, la explosión generó una columna de humo negro visible desde distintos puntos del Valle de Toluca, lo que alertó de inmediato a automovilistas y comerciantes.
En cuestión de minutos arribaron unidades de Bomberos de Lerma, Protección Civil, paramédicos, policías estatales y elementos de la Guardia Nacional, quienes ordenaron el cierre de los carriles laterales ante el temor de nuevas deflagraciones. El tráfico quedó detenido y se formó un embudo vehicular que avanzaba a paso de tortuga rumbo a Toluca.
“Pareció un trueno gigante, pero cuando vimos las llamas y el humo supimos que no era normal”, relató un vendedor ambulante ubicado a pocos metros del siniestro. “Aquí pasan coches cargados de cuetes cada año, nadie los revisa. Era cuestión de tiempo para que algo así tronara”, comentó, aún nervioso por la magnitud del estallido.
La situación más grave la vivió una niña de diez años que viajaba en el taxi. Debido a las quemaduras severas que presentó, el Grupo Relámpagos activó un traslado aéreo de emergencia hacia el Centro Nacional de Investigación y Atención de Quemados (CENIAQ), en la Ciudad de México. El conductor del taxi y una mujer adulta también fueron atendidos en el lugar y trasladados a hospitales de la región para su valoración.
Peritos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México acordonaron el perímetro y comenzaron la recolección de indicios para determinar si el vehículo contaba con permiso para transportar pirotecnia o si se trataba de un cargamento ilegal. Las primeras versiones apuntan a que la pólvora iba oculta entre cajas y paquetes que se sobrecalentaron durante el trayecto.