43 lecturas
Juan R. Hernández
En una ciudad donde el Metro mueve millones de historias todos los días, hay trabajos que casi nadie ve, pero de los que depende que los trenes sigan avanzando. El STC a cargo de Adrián Rubalcava, comenzó la sustitución de 180 durmientes de madera obsoletos por piezas sintéticas en la interestación Aragón-Oceanía de la Línea 5.
Y no es cualquier punto. Ahí se encuentra la conexión con la Línea B, utilizada para trasladar trenes hacia talleres, realizar maniobras con convoyes vacíos y establecer servicios provisionales entre Oceanía-Politécnico u Oceanía-Pantitlán cuando la operación lo exige.
Las labores se realizan de madrugada para no afectar a los usuarios e incluyen compactación de balasto y revisión geométrica de los rieles. Puede parecer mantenimiento rutinario, pero después de años en los que las fallas del transporte han estado bajo la lupa, cada durmiente sustituido cuenta. En el Metro, prevenir siempre será más barato —y más seguro— que reparar una emergencia.
Agua para Baja California.- Y de los rieles pasamos al agua. Que ahí les va a Ensenada, Tijuana y Playas de Rosarito. La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, colocó junto con el titular de Conagua, Efraín Morales, la primera piedra de la desaladora de Playas de Rosarito.
No hablamos de cualquier obra: serán más de 15 mil millones de pesos de recursos públicos federales y estatales. La apuesta es producir 2 mil 200 litros por segundo a partir de 2029 y garantizar el suministro para cerca de 2 millones de habitantes.
El proyecto se convierte así en una de las apuestas fuertes del Plan Nacional Hídrico. Para una región acostumbrada a mirar con preocupación sus reservas de agua, la obra representa una expectativa enorme.
Pero tanto bajo las vías del Metro como frente al Pacífico, la fórmula es la misma: la infraestructura pública vale por sus resultados. Los durmientes deben garantizar seguridad y la desaladora tendrá que entregar agua. Porque anunciar y colocar primeras piedras genera titulares; mantener, terminar y cumplir es lo que realmente cuenta.
