Visitas
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
Un niño de ocho años fue localizado muerto dentro de un automóvil estacionado sobre la calle Gustavo Baz, en la colonia Los Ángeles, municipio de Acolman. La asfixia es considerada preliminarmente como la posible causa del fallecimiento. La madre encontró al nombre de pequeño Guillermo inconsciente en el interior de la unidad y salió gritando para solicitar ayuda. Sus llamados alertaron a los habitantes, quienes se acercaron para conocer lo ocurrido y avisaron a los servicios de emergencia.
Vecinos observaron que el pequeño permanecía inmóvil y presentaba marcas visibles alrededor del cuello. Paramédicos acudieron al sitio, revisaron al infante y confirmaron que ya no contaba con signos vitales. Policías municipales acordonaron la vialidad y resguardaron el vehículo para impedir que los indicios fueran alterados.

La presencia del cadáver provocó consternación entre las familias que observaban las diligencias desde el perímetro de seguridad. Luego de las primeras indagatorias, los agentes detuvieron a Leonardo “N”, de 55 años, identificado como padrastro de la víctima. El hombre fue trasladado a las instalaciones de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para establecer su posible intervención.
La progenitora habría referido ante el Ministerio Público que el sospechoso consumió bebidas alcohólicas durante varios días y atravesaba por conflictos familiares. Estas declaraciones deberán ser verificadas como parte de la carpeta de investigación. Personal forense examinó el automóvil, tomó fotografías y recabó elementos que podrían permitir la reconstrucción de los últimos momentos del menor. Los investigadores también entrevistaron a residentes para determinar quiénes estuvieron cerca del sitio antes del descubrimiento.
Más tarde, los especialistas realizaron el levantamiento legal del cuerpo y lo trasladaron al Servicio Médico Forense.
La necropsia deberá confirmar si la muerte ocurrió por estrangulamiento, precisar la hora del deceso e identificar cualquier otra lesión. El detenido permanece bajo resguardo ministerial y será tratado como inocente mientras no exista una sentencia condenatoria. La autoridad deberá definir su situación jurídica dentro del plazo establecido por la ley.
