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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” fueron vinculados a proceso por su probable participación en el asesinato de cuatro integrantes de una familia, la interrupción de un embarazo y la muerte de una perra dentro de una vivienda del fraccionamiento Grand Viure, en Atizapán de Zaragoza.
Cómo se lo informó Edomex Hoy los hechos habrían ocurrido el 1 de septiembre, entre las 17:30 y las 20:00 horas. Ese periodo coincide con los registros de entrada y salida de los dos investigados en el conjunto residencial, según la Fiscalía General de Justicia del Estado de México.

Los cuerpos fueron descubiertos al día siguiente en un domicilio de Bosque de Amates. En una recámara del segundo nivel, estaba un hombre de 38 años, amordazado, atado y con un disparo en la cabeza. Dentro del baño localizaron a una mujer de 35 años, con cuatro meses de embarazo, y a su hija de tres años; ambas presentaban heridas producidas por arma de fuego.
En la planta baja encontraron sobre una cama a otra mujer, de 21 años, maniatada y con lesiones de bala en la espalda y la cabeza.
En otro baño yacía una perra de raza Golden Retriever, cuyo hocico había sido cubierto con cinta adhesiva antes de recibir un balazo. Un niño de aproximadamente cinco años fue hallado con vida y sin lesiones visibles en otra habitación. Los primeros policías que ingresaron a la propiedad lo entregaron a sus abuelos. La Fiscalía estableció que, desde el 31 de agosto, Diego Sebastián “N” presuntamente pidió a su acompañante conseguir desarmadores, cinchos, guantes, cubrebocas y aparatos electrónicos. Parte de esos artículos coincide con los objetos empleados para inmovilizar a las víctimas y con los indicios localizados en un vehículo Kia.
El posible móvil era el robo de una supuesta “caja fría” con bitcoins valuados en millones de dólares. Diego Sebastián “N” habría ofrecido dos millones de pesos a Gerardo “N” por ayudarlo a obtener los recursos. Ambos permanecerán en prisión preventiva en Tlalnepantla. El juez concedió cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria. Los acusados deben considerarse inocentes mientras no exista una sentencia condenatoria.
