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Redacción
Grupo Cantón
Ciudad de México. – El último concierto gratuito que se realizó en el Zócalo de la Ciudad de México fue el del elenco chileno de títeres “31 Minutos”, pero a diferencia de otros eventos realizados este año en la Plaza de la Constitución, éste si fue pagado con recursos públicos que ascendieron a más de 14 millones de pesos, los cuáles las autoridades evitaron revelar el monto ejercido.
En los reportes de gastos del segundo trimestre, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México reportó el contrato con folio DGAF/011/2026 en el que se solicitó el “Servicio integral para la realización de la presentación de 31 Minutos en la Plaza de la Constitución a cargo de la Subsecretaría de Grandes Festivales Comunitarios de la Secretaría de Cultura”. Este servicio fue pagado a la polémica promotora Ocesa por un monto de 14 millones 778 mil 280 pesos a través de una adjudicación directa.

Este año las autoridades capitalinas indicaron que cambiarían el modelo de contratación individual de artistas para conciertos gratuitos en el Zócalo, para pasar a un modelo de convenios. En el caso de 31 Minutos se recurrió al modelo anterior de contratación individual lo que indica que no estaba programada su presentación durante este año.
Incluso las autoridades se negaron a revelar desde el anuncio cuál sería el costo para el gobierno del concierto que se llevó a cabo el pasado 30 de abril.
Los más de 14.7 millones de pesos que se destinaron en 31 Minutos y su show dónde títeres interpretaron canciones de su programa de televisión, fue más costoso que muchos otros conciertos del Zócalo en años anteriores. Por ejemplo, rebasó los 8.2 millones de pesos que costó el evento de Residente, los 10.3 millones de pesos del concierto de Lupita D’Alessio, los 4.4 millones de pesos que costó traer a Los Fabulosos Cadillacs, los 6 millones de pesos del show de Rosalía e incluso desbancó el concierto de 14 millones 712 mil pesos de Julieta Venegas.
Cabre recordar que el concierto no programado en convenio de 31 Minutos se realizó casi dos meses antes del inicio de la Copa Mundial 2026, por la que distintas dependencias hicieron obras y preparativos para recibir a los visitantes, pero fueron acciones que causaron molestia en la población.