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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
El ayuntamiento de Toluca encabezado por Ricardo Moreno puso en marcha el retiro de árboles sobre Paseo Colón, una de las vialidades con mayor valor ambiental de la capital mexiquense, esto en medio del desacuerdo de vecinos y especialistas que reprocharon la falta de consenso previo y la ausencia de estudios fitosanitarios elaborados por técnicos arboristas certificados.
Desde las primeras horas del jueves, cuadrillas del Ayuntamiento, apoyadas por maquinaria, motosierras y un dispositivo de seguridad pública, comenzaron el derribo de los primeros ejemplares considerados por la administración municipal como árboles muertos o con riesgo de colapso.
La intervención fue presentada como una medida preventiva ante la temporada de lluvias; sin embargo, habitantes de la zona cuestionaron que las labores iniciaran sin un proceso suficiente de socialización ni la presentación pública del proyecto integral de sustitución vegetal.
La inconformidad ciudadana derivó en una denuncia ante la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (Propaem), cuyos inspectores acudieron al lugar para verificar la legalidad de los trabajos.
La revisión obligó a suspender temporalmente las maniobras mientras autoridades municipales exhibían los dictámenes técnicos y la documentación que respaldaría el retiro de ocho árboles.
Después de casi una hora de inspección, la dependencia estatal permitió reanudar las labores y abrió un expediente para dar seguimiento al procedimiento.
No obstante, la autorización no disipó el descontento vecinal, pues los residentes insistieron en que nunca fueron informados con oportunidad sobre el inicio de las acciones ni recibieron detalles respecto al calendario de reposición de los ejemplares.
La administración municipal sostuvo que esta primera etapa contempla únicamente ocho árboles secos, aunque el proyecto total considera intervenir 24 ejemplares con distintos niveles de deterioro. También aseguró que cada árbol retirado será sustituido por nuevas especies, principalmente encinos, aunque reconoció que no necesariamente serán plantados en el mismo sitio debido a las condiciones del terreno y del sistema radicular existente.
Durante la jornada también acudió el técnico arborista Fermín Molina Cruz, quien cuestionó la justificación técnica utilizada por el Ayuntamiento. Afirmó que un árbol seco no representa automáticamente un peligro y sostuvo que cualquier decisión de retiro debe sustentarse en estudios fitosanitarios especializados realizados por personal certificado, además de incluir análisis del suelo para garantizar el éxito de futuras plantaciones.
