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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La percepción ciudadana sobre las corporaciones policiales del Estado de México continúa mostrando un marcado deterioro, de acuerdo con los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Inegi, que ubica a las policías municipales y a la estatal como las instituciones con menor nivel de confianza entre la población.
Los datos reflejan que municipios con altos índices de incidencia delictiva mantienen también las peores evaluaciones sobre el desempeño de sus cuerpos de seguridad. Cuautitlán Izcalli registró el porcentaje más bajo de percepción positiva hacia su policía municipal, seguido por Tlalnepantla, Naucalpan y Atizapán de Zaragoza.
Incluso en Toluca, donde la calificación fue superior al resto de los municipios evaluados, la confianza ciudadana permanece lejos de los niveles alcanzados por las fuerzas federales.

La Policía Estatal tampoco logró revertir esa tendencia. En todos los municipios considerados por la encuesta quedó por debajo de instituciones como la Marina, el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, que concentraron los mayores niveles de aprobación entre la población.
Los resultados cobran relevancia porque durante el último año distintos gobiernos municipales anunciaron incrementos salariales, bonos e incentivos económicos para fortalecer a sus corporaciones y mejorar su desempeño. Sin embargo, la percepción ciudadana indica que esas inversiones aún no se traducen en una mayor credibilidad ni en una mejora visible en la actuación policial.
Especialistas en seguridad han señalado que la confianza pública no depende únicamente del presupuesto destinado a las corporaciones, sino también de factores como la reducción de la corrupción, la profesionalización de los elementos, la capacidad de respuesta y el combate efectivo a la delincuencia.
La encuesta confirma que uno de los principales desafíos para las autoridades mexiquenses no solo consiste en fortalecer el equipamiento de las policías, sino en recuperar la legitimidad de instituciones que diariamente enfrentan el juicio de una ciudadanía que continúa calificando su desempeño con desconfianza.
