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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
En el municipio de La Paz la creciente inseguridad que enfrentan diariamente miles de usuarios del transporte público derivó en un bloqueo total el lunes sobre la autopista México-Puebla, donde operadores decidieron suspender la circulación para exigir una respuesta inmediata de las autoridades federales, capitalinas y mexiquenses.
La manifestación se desarrolló a la altura del Eje 10 Sur, en el límite entre ambas entidades, uno de los puntos con mayor movilidad de personas que diariamente viajan entre la Ciudad de México y el oriente mexiquense.

El cierre provocó severas complicaciones viales y obligó a numerosos pasajeros a caminar varios kilómetros para continuar sus recorridos.
Los choferes señalaron que en ese corredor actúa una organización dedicada al robo con violencia, cuyos integrantes interceptan unidades de transporte público y vehículos particulares para despojarlos de dinero y pertenencias, además de agredir físicamente a quienes se resisten.
Los inconformes afirmaron que la presencia policial resulta insuficiente y que los hechos delictivos continúan ocurriendo pese a las denuncias presentadas por operadores y ciudadanos. Indicaron que el temor ha aumentado después del asesinato de un pasajero registrado recientemente durante un asalto, caso que consideran evidencia la gravedad del problema.
Además de afectar el tránsito vehicular, la protesta interrumpió parcialmente el servicio del Trolebús Santa Martha-Chalco, dejando a cientos de personas sin una alternativa inmediata de movilidad durante varias horas.
Los transportistas insistieron en que la única solución será establecer vigilancia permanente mediante operativos coordinados entre la Guardia Nacional y las corporaciones de seguridad de ambas entidades, con el propósito de recuperar la seguridad en uno de los accesos carreteros más transitados del Valle de México y evitar que continúen los ataques contra la población.
