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El 78% de los encuestados desaprueba a su alcalde; testimonios ciudadanos exhiben carencias, corrupción y olvido en varias alcaldías capitalinas.
Juan R. Hernández
Ciudad de México.- La Encuesta Diaria de Grupo Cantón expone un panorama crítico: 78% de los encuestados considera que su alcalde no hace buen trabajo, apenas 11% respondió que sí y otro 11% dijo no saber. Los números reflejan un desencanto generalizado hacia las autoridades locales, donde la percepción de abandono y corrupción se repite en distintas demarcaciones de la Ciudad de México.
Los testimonios ciudadanos son contundentes. Juan Raymundo Hernández Méndez afirma que la Cuauhtémoc está muy abandonada y llena de ambulantaje, mientras Diana Romano denuncia que en Iztapalapa persisten carencias de seguridad, luminarias, bacheo y drenajes, problemas que trascienden administraciones y que, según ella, se agravan por el uso político de la alcaldía como bastión electoral de la izquierda. “Gobiernos van y vienen y no veo mejoras”, sentencia.

En Miguel Hidalgo, Tania Rodríguez asegura que su alcaldía también sufre rezagos, y Nohemí Magaña acusa que el trabajo de su alcalde se limita a “sonreír a las cámaras”, sin atender compromisos básicos como bacheo, poda de árboles o seguridad. Otros, como Héctor Loyo Urbina, van más allá y califican a los políticos de “la misma mierda putrefacta”, convencidos de que entran a la política para enriquecerse.
Carlos Mario Jiménez Torres resume la frustración con ironía: “Hace como el mono, circo maroma y teatro”, mientras las calles permanecen inservibles. En contraste, Lilis SaMa ofrece una visión distinta: reconoce que su alcalde intenta trabajar, pero acusa al gobierno central de obstaculizarlo por diferencias partidistas.
La encuesta y las voces ciudadanas dibujan un escenario de desconfianza y hartazgo. La mayoría coincide en que los alcaldes no cumplen, que las colonias siguen olvidadas y que los problemas cotidianos —desde el alumbrado hasta el drenaje— se convierten en símbolos de un sistema político que promete mucho y entrega poco.