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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La carretera Las Ánimas-Coyotepec enfrenta un acelerado proceso de deterioro que mantiene inconformes a vecinos, trabajadores y operadores de transporte que utilizan diariamente esta conexión en el municipio de Teoloyucan.

La presencia de hundimientos, fracturas en la carpeta asfáltica y múltiples cavidades ha convertido el trayecto en una fuente constante de complicaciones para quienes dependen de esta vía para desplazarse o desarrollar actividades productivas.
Usuarios consultados señalaron que las condiciones de la carretera han empeorado durante los últimos años sin que exista una intervención integral que permita recuperar la infraestructura. Aunque en distintos momentos se han realizado reparaciones parciales, estas resultan insuficientes debido al desgaste permanente que registra el camino por el intenso flujo vehicular.
La importancia de esta vialidad radica en que comunica a diversas comunidades de la región y facilita el acceso hacia zonas industriales y centros de distribución ubicados en municipios cercanos. Debido a ello, diariamente circulan unidades particulares, transporte público y vehículos de carga pesada que contribuyen al desgaste de la superficie.
Conductores refieren que recorrer el tramo implica reducir la velocidad de manera constante para evitar afectaciones a las unidades. Las maniobras para librar los desperfectos también generan congestionamientos y aumentan el riesgo de percances, principalmente durante las horas de mayor afluencia.
Transportistas explicaron que los daños en neumáticos, sistemas de suspensión y componentes mecánicos representan gastos adicionales que afectan sus ingresos. A ello se suman retrasos en las entregas y mayores tiempos de recorrido, situación que repercute en la operación de diversas actividades económicas de la zona.
La problemática se intensifica durante la temporada de precipitaciones. El agua acumulada dificulta identificar la profundidad de los desperfectos, lo que provoca que numerosos automovilistas caigan en ellos sin posibilidad de reacción. Vecinos afirman que esta condición incrementa el peligro para quienes circulan por el lugar.
Habitantes de comunidades cercanas sostienen que la falta de mantenimiento preventivo ha permitido que el deterioro avance de manera continua. También consideran que existe indefinición respecto a la autoridad responsable de atender el tramo, situación que ha retrasado la ejecución de obras de fondo.
Ante este escenario, los afectados demandan un programa integral de rehabilitación que contemple la renovación completa de la superficie de rodamiento, mejoras en el desalojo de aguas pluviales y acciones permanentes de conservación. Mientras no exista una respuesta efectiva, advierten que miles de usuarios continuarán enfrentando pérdidas económicas y riesgos al transitar por una de las rutas más importantes de la región.