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JUAN R. HERNÁNDEZ
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- La mañana del domingo tuvo un aire distinto en el Monumento a la Revolución. Desde antes de que el sol terminara de imponerse sobre la Ciudad de México, los alrededores de la Plaza de la República ya estaban cubiertos por una marea de gorras, banderas, mantas y camisetas guindas. Miles de personas llegaron desde distintos puntos del país para acompañar a la presidenta Claudia Sheinbaum en la presentación de su segundo informe, a 20 meses de la histórica victoria electoral que la llevó a convertirse en la primera mujer en gobernar México.

La movilización fue evidente desde las primeras horas. Camiones provenientes de diversos estados y municipios arribaron de manera constante. Grupos de ciudadanos procedentes de Milpa Alta, Xochimilco, Iztacalco, Azcapotzalco, Gustavo A. Madero, Magdalena Contreras y otras alcaldías se mezclaban con contingentes llegados desde el norte, centro y sur del país.
Entre la multitud, destacaban trabajadores sindicalizados del IMSS, ISSSTE y del Poder Judicial de la Federación. Algunos portaban pancartas de agradecimiento por hospitales, escuelas, carreteras, apoyos al campo y programas sociales. Otros coreaban consignas de respaldo a la Cuarta Transformación mientras agitaban banderines y retratos de Andrés Manuel López Obrador y de la propia mandataria.
La jornada estuvo acompañada por enlaces simultáneos desde las 32 plazas públicas del país. Gobernadores y representantes estatales enviaron mensajes de respaldo a la Presidenta. Desde Campeche, Quintana Roo, Tamaulipas, Tlaxcala, Puebla, Estado de México, Sonora, Sinaloa, Nayarit y Yucatán, entre otras entidades, los mandatarios destacaron obras de infraestructura, hospitales, carreteras y programas sociales impulsados durante la transformación nacional.
Cada intervención era recibida con aplausos y gritos de apoyo. “Amor con amor se paga”, repetían los asistentes mientras los gobernadores refrendaban su compromiso con el proyecto de nación encabezado por Sheinbaum.
No faltaron los momentos de tensión. Algunos individuos intentaron provocar conatos de bronca entre los asistentes. Sin embargo, los propios participantes aislaron rápidamente cualquier intento de confrontación. Más tarde, la colocación de una manta vinculada a grupos afines al empresario Ricardo Salinas Pliego generó inquietud entre algunos asistentes. Varias personas se acercaron al sitio, pero finalmente prevaleció la prudencia y no pasó a mayores.
Mientras tanto, afuera del evento, la verbena popular seguía su curso. Vendedores ofrecían libros de López Obrador, textos de Paco Ignacio Taibo II, muñecos de “Claudita”, banderas y recuerdos de la 4T. Los pregones competían con el aroma de los tacos de suadero, bistec y barbacoa, acompañados por refrescos helados para mitigar el calor.
Cuando la sirena del tren resonó en el Monumento a la Revolución, el entusiasmo alcanzó otro nivel. Para muchos de los presentes fue una jornada de celebración, identidad y respaldo político. Algunos habían llegado desde la madrugada; otros recorrieron cientos de kilómetros para estar ahí.
Todos compartían la misma expectativa: escuchar el mensaje de la Presidenta y refrendar, una vez más, su respaldo a un movimiento que, a casi dos años de gobierno, mantiene intacta su capacidad de convocatoria.