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Por Salvador Guerrero Chiprés
@guerrerochipres
Nacida de la urgencia de la migración y la audacia de la toma de tierras en los años setenta, ahora Pedregal de Santo Domingo, en Coyoacán, experimenta un proceso estratégico de intervención institucional para la conformación como Territorio de Paz.
La instalación de tótems de videovigilancia del C5 representa un giro estructural en una de las colonias populares donde la condición geográfica singular impuso un trazo de calles intrincadas, callejones y pasajes estrechos. Un desafío táctico para la seguridad convencional.
Los 285 puntos de videovigilancia, equivalentes a un incremento de 41.7% respecto a los existentes en 2024, representan 649 cámaras, 280 botones de auxilio y 66 altavoces.
Política de videovigilancia reforzada con trabajo territorial a través del programa Tótem por Tótem, el cual, en reuniones con las y los vecinos nos permite socializar la operación de los equipos y su utilidad, además de conocer de primera mano las necesidades de la comunidad.
La colonia se convierte entonces en un laboratorio de experimentación tecnológica donde la videovigilancia guía los patrullajes, pero la participación ciudadana es indispensable en la construcción de seguridad a partir del reporte.
Los datos del C5 registran un promedio diario de 13 eventos violentos concentrados los domingos y con un pico a las 20:00 horas, siendo lo más reportado agresiones a personas, violencia familiar y delitos contra la mujer.
Santo Domingo videovigilado es el retrato contemporáneo de la política urbana liderada por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, y reconocida a nivel internacional este fin de semana en el Foro Urbano Mundial de la ONU-Hábitat, en Bakú, Azerbaiyán, donde la mandataria priorizó la construcción de ciudades de paz la lucha contra la pobreza como columna vertebral de la transformación.