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Revocada… pero la estrategia

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Por Lengua Larga

Hay fracasos discretos y luego está el intento de Erika Rosales por convertir la revocación de mandato de Circe Camacho en el gran espectáculo político de Xochimilco. Se anunció como una tormenta y terminó siendo un charquito… de esos que ni las trajineras esquivan.

Porque una cosa es el entusiasmo de quienes juran que “ahora sí se va”, y otra muy distinta es encontrarse con un pequeño detalle: la gente.

Mientras Rosales parecía más ocupada en juntar firmas, reflectores y expectativas, Circe Camacho hacía lo que cualquier político sabe que termina pesando más que cualquier grilla: caminar el territorio. Qué mala costumbre esa de gobernar cuando los adversarios ya estaban preparando el velorio político.

El problema de vivir demasiado tiempo en la burbuja es que uno acaba creyendo que los aplausos de los propios son la voz de todo Xochimilco. Y no. Resulta que las urnas, las calles y los vecinos tienen la pésima costumbre de opinar por cuenta propia.

La operación terminó siendo un boomerang. Quisieron exhibir debilidad y acabaron exhibiendo que el músculo político no era precisamente el de quien encabezó la cruzada. Porque hacer ruido no es lo mismo que tener respaldo.

Lo más curioso es que algunos siguen empeñados en gobernar con el retrovisor, convencidos de que el pasado todavía alcanza para mover voluntades. Pero Xochimilco ya cambió de página y hay quienes todavía siguen buscando el separador.

Al final, la revocación no revocó a nadie. Lo único que quedó revocado fue el cálculo político de quienes pensaron que una campaña de desgaste podía sustituir el trabajo de territorio.

Dicen que la política enseña humildad. Ojalá alguien le preste ese manual a Erika Rosales, porque después de tanto esfuerzo, tanta movilización y tanta promesa de que “ahora sí”, el resultado fue exactamente el contrario al esperado.

Y eso sí que duele más que quedarse atorado en el lodo de una chinampa.

Si lo que buscas es el estilo de una columna política de pasillo, con dobles sentidos y remates más filosos, puedo llevarlo a ese nivel siempre que se mantenga basado en hechos y no en ataques personales no sustentados.

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