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REDACCION
GRUPO CANTÓN
La administración municipal de Zinacantepec, encabezada por Manuel Vilchis Viveros, mantiene el discurso de operativos y vigilancia para combatir la tala clandestina; sin embargo, habitantes de distintas comunidades denuncian que la extracción ilegal de madera continúa sin freno y sin resultados visibles por parte de las autoridades locales.

Los reportes más recientes surgieron en la comunidad de Acahualco, donde vecinos documentaron durante la madrugada el paso de camiones cargados con troncos sobre vialidades como Calzada del Pacífico y la zona de La Huerta.
Los pobladores señalaron que las unidades circularon sin ser detenidas ni inspeccionadas, pese a los anuncios oficiales sobre recorridos coordinados entre corporaciones de seguridad.
Aunque el operativo involucra a elementos de la Policía Municipal, la Secretaría de Seguridad estatal y la Guardia Nacional, hasta el momento el gobierno municipal no ha reportado personas detenidas ni decomisos de madera ilegal. Para los habitantes, la falta de resultados refleja improvisación, ausencia de estrategia y una respuesta insuficiente ante una problemática que lleva años afectando a las comunidades cercanas al Nevado de Toluca.
Los vecinos acusaron que la administración municipal ha dejado toda la responsabilidad en manos de autoridades estatales y federales, mientras la policía local permanece sin acciones contundentes frente a grupos que operan con violencia en las zonas boscosas.
La preocupación también crece por las afectaciones ambientales. Habitantes advirtieron que la tala ilegal impacta directamente en áreas forestales fundamentales para la captación y filtración de agua, además de debilitar ecosistemas esenciales para distintas localidades del Valle de Toluca.
Ante la desconfianza hacia las autoridades, pobladores optaron por exhibir los hechos mediante videos y publicaciones en redes sociales. Aseguran que existe temor de presentar denuncias formales debido a posibles represalias y a la percepción de que no existen garantías de protección para quienes denuncian.
La exigencia ciudadana se concentra en la instalación de puntos permanentes de revisión y vigilancia en las rutas identificadas por los propios habitantes. Mientras eso no ocurra, denunciaron, los camiones seguirán circulando sin restricciones y la tala clandestina continuará avanzando sobre los bosques del municipio.