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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
En Toluca la incidencia de robo a transeúnte mantiene presión sobre la percepción de inseguridad entre habitantes y comerciantes, mientras la aparición de grupos conocidos como “motoratones” exhibe las limitaciones de la estrategia de seguridad del gobierno municipal encabezado por Ricardo Moreno.

Aunque el ayuntamiento sostiene que los delitos muestran una reducción, empresarios, ciudadanos y reportes periodísticos coinciden en que los asaltos cometidos por sujetos a bordo de motocicletas continúan afectando calles, corredores comerciales y zonas universitarias de la capital mexiquense.
De acuerdo con cifras difundidas por el propio Ayuntamiento de Toluca con base en datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), durante el primer trimestre de 2026 el delito de robo a transeúnte registró una disminución oficial superior al 55 por ciento en comparación con periodos anteriores: sin embargo, cámaras empresariales y vecinos han cuestionado esas estadísticas al señalar que existe una cifra negra considerable derivada de la falta de denuncias formales por desconfianza hacia las autoridades y los procesos ministeriales.
El fenómeno de los llamados motoratones se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación en Toluca. Se trata de delincuentes que utilizan motocicletas para cometer asaltos rápidos, principalmente robo de celulares, carteras y pertenencias a peatones y usuarios del transporte público.
Las zonas con mayores reportes incluyen el Centro Histórico, el corredor Terminal-Mercado Juárez, Ciudad Universitaria y colonias como San Bernardino, donde estudiantes, trabajadores y comerciantes señalan una presencia constante de estos grupos.
Incluso el propio alcalde Ricardo Moreno reconoció públicamente que los motoratones representan un problema creciente para el municipio y anunció operativos especiales para intentar contenerlos. El ayuntamiento informó el aseguramiento de más de 825 motocicletas entre 2025 y 2026 por diversas irregularidades, además de algunas detenciones relacionadas con robo a transeúnte. No obstante, los resultados continúan siendo cuestionados debido a que los atracos persisten en zonas de alta movilidad y la percepción ciudadana de inseguridad permanece elevada.