Síguenos

¿Qué estás buscando?

Voces

Ya no mandan ni en la ortografía

765 lecturas

Si mi maestro Hugo Argüelles viviera, ya estaría presto con la pluma para escribir con su característico humor negro lo que está pasando en México. A más de 500 años de la mal llamada “conquista”, una española de ultraderecha viene a México, solapada por los renegados mexicanos que se avergüenzan de su origen y aplauden que se nos llame “América”, que se escriba con “J” el nombre de nuestro país y que se caravanee a una extranjera en un intento de revivir la época de la Colonia con la que seguramente estarían muy cómodos.

Quizá, el autor de Los Cuervos Están de Luto y La Ronda de la Hechizada habría hecho más que usar los restos de Hernán Cortés, haría una trilogía sarcástica e incisiva, mezclando la ultraderecha, el intervencionismo y la paradoja de que un asesino saqueador, adorado por los españoles haya encontrado su destino final en las tierras que nunca conquistó, sino que se apropió, a sangre y fuego, el robo de tesoros y la destrucción de templos bajo el pretexto de “darnos un alma”. Es de humor negro que glorifiquen unos huesos, y es irónico que en Gaza también se hable de que las víctimas no tienen alma.

Hablaría del entreguismo para volver a ser “Nueva España” o, al menos, una vejiga de Estados Unidos para que el “castigo a los infieles morenistas”, sea tan grande que no puedan más que pedir también una Colonia, en donde el benevolente virrey Salinas otorgara tres centavos de limosna a los que le besaran la mano, la rodilla y el pie (en ese órden), para luego despojarlos de las escasas monedas para cobrarse los intereses de Azteca (paradójico que se llame así cuando se caracteriza por ser profundamente malinchista).

Y por supuesto que hablaría del bodrio de Nacho Cano: “Malinche”, contando una historia
cuya profundidad desconoce porque simplemente no le importa, tres horas para contar una
mentira, muy a lo Zunzunegui, otro panfleto, ambos, queriendo contarnos una historia que
conocemos mejor que ellos porque orgullosamente corre por nuestras venas.

Definitivamente Argüelles nos hablaría de la reivindicación de nuestra historia y quizá en
aquella imaginaria trilogía que podría llamarse “Trilogía Barroca Mestiza” estaría Rigoberta Menchú, usando la causa indígena como figura política, porque para los pueblos originarios de Guatemala y México, ella es totalmente desconocida.

Hugo Argüelles, mi maestro y amigo, tal vez concluiría alguna de sus obras con una frase
similar a esta: “porque una X os recuerda que ya no mandáis ni en la ortografía”

Ana María Vázquez
Dramaturga/Escritora
@Anamariavazquez

Te puede interesar

Advertisement