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EL NARRADOR EDUARDO LAMAZÓN SE VOLVIÓ UNA FIGURA EMBLEMÁTICA EN LAS TRANSMISIONES DE PELEAS DE BOX EN MÉXICO
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
CIUDAD DE MÉXICO.- La icónica “Tarjeta de Don Lama” ya no volverá a escucharse en las transmisiones de boxeo. El analista y comentarista Eduardo Lamazón falleció este lunes a los 70 años, tras enfrentar durante varios años diversos problemas de salud que lo alejaron de la televisión.

El mundo del pugilismo, tanto en México como a nivel internacional, se encuentra de luto por la partida de una de sus voces más reconocidas y respetadas. Lamazón, también conocido como Don Lama o “Lamita”, dejó una huella imborrable como narrador, analista y apasionado del boxeo.
La noticia provocó múltiples muestras de afecto y reconocimiento en el ámbito deportivo, donde colegas, aficionados y amigos destacaron su legado no solo frente a los micrófonos, sino como una figura cercana y entrañable dentro del deporte.
Más allá de su labor como comentarista, Lamazón fue considerado por muchos como un referente, un guía y un estudioso del boxeo, disciplina a la que dedicó gran parte de su vida.

Integrante clave de TV Azteca Deportes, se consolidó como un pilar en las transmisiones boxísticas, siendo recordado especialmente por sus análisis round por round y su famosa tarjeta de puntuación, que se convirtió en un sello distintivo.
La cuenta oficial en instagram de Eduardo Lamazón publicó un mensaje de despedida tras el fallecimiento del analista. “Hoy no me dirijo a ustedes con un adiós, sino con un profundo y sincero hasta luego. México no fue solamente el lugar donde desarrollé mi pasión por el boxeo; fue el país que me abrió sus puertas cuando más lo necesitaba, que me brindó oportunidades y me dio un hogar durante más de 50 años”, se lee en el comunicado.
CAUSA DE SU FALLECIMIENTO
Hasta el momento, no se ha dado a conocer de manera oficial la causa de su muerte. Se espera que en las próximas horas familiares o personas cercanas brinden más detalles. Por ahora, prevalece el pesar en la comunidad boxística.
UNA VIDA LIGADA AL BOXEO
Nacido el 2 de diciembre de 1956 en Buenos Aires, Argentina, Lamazón mostró desde joven una gran pasión por el boxeo, iniciando su camino como escritor especializado en el tema.
Su carrera tomó impulso al llegar a México en 1979, invitado por José Sulaimán para integrarse al Consejo Mundial de Boxeo, donde colaboró durante varios años.
Posteriormente, desarrolló una amplia trayectoria en medios de comunicación, participando en radio, prensa y televisión, hasta convertirse en una de las voces más influyentes del boxeo en el país.

UNA VOZ ÚNICA EN LA NARRACIÓN
Durante más de cuatro décadas, Lamazón se ganó el respeto del público gracias a su estilo analítico, su conocimiento técnico y su capacidad para explicar cada combate con claridad y pasión.
Formó parte del equipo de Box Azteca, donde compartió micrófonos con grandes figuras del deporte, conectando con distintas generaciones de aficionados. Su famosa “Tarjeta de Don Lama”, en la que calificaba cada round, quedó como uno de los elementos más recordados en la historia de las transmisiones de boxeo.
Además de su labor en televisión, escribió numerosos artículos y publicó obras especializadas, consolidándose como un referente en el análisis del pugilismo.
Hoy, el boxeo despide a una de sus voces más emblemáticas, cuyo legado permanecerá en la memoria de quienes siguieron su carrera dentro y fuera del ring.
LEGADO
Eduardo Lamazón logró consolidarse como uno de los analistas más influyentes del pugilismo en México gracias a su estilo elegante, sus comentarios técnicos y la popular “tarjeta de Don Lama”
¿SABÍAS QUÉ?
Además de su etapa en televisión, también formó parte del CMB, donde trabajó durante más de dos décadas como Secretario Ejecutivo junto a José Sulaimán
HISTÓRICO
La generosidad y el intelecto de un hombre que vio pasar por sus ojos a los más grandes gladiadores de la historia, desde Muhammad Ali y Sugar Ray Leonard hasta los nuevos ídolos
APASIONADO
Eduardo Lamazón, no solo fue un cronista o un dirigente; fue un verdadero enamorado de la disciplina, alguien que supo traducir la crudeza del ring en poesía y análisis inteligente