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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- La designación de Blanca Yassahara Cruz García como nueva consejera del Instituto Nacional Electoral ocurre en medio de cuestionamientos por su actuación en los comicios del 2 de junio de 2024 en Puebla, donde presidía el organismo electoral local. Diversas acusaciones apuntan a posibles irregularidades que habrían favorecido al partido Fuerza por México, el cual se encontraba en riesgo de perder su registro.
De acuerdo con las denuncias, durante su gestión al frente del Instituto Electoral del Estado de Puebla se habría permitido una operación para trasladar más de 27 mil votos desde Morena hacia dicho partido aliado. Esta supuesta maniobra habría sido determinante para que alcanzara el umbral mínimo del 3 por ciento de la votación exigido por la ley para mantenerse como fuerza política en la entidad.

El caso fue llevado ante instancias penales por Mario Riestra Piña, entonces aspirante del PAN a la alcaldía de Puebla, quien señaló a consejeros y funcionarios del organismo electoral de participar en la alteración de resultados. Según lo expuesto por su equipo, las cifras registradas en actas de casilla habrían sido modificadas al integrarse en los cómputos finales.
La operación, según la denuncia, consistió en “inyectar” sufragios de la coalición mayoritaria hacia una fuerza minoritaria, con el fin de inflar artificialmente su respaldo electoral. A esto se suma la polémica por la desaparición de 179 actas certificadas donde se habrían detectado estas inconsistencias.
Representantes del PAN y del PRI afirmaron que dichos documentos “no se encontraron” al momento de solicitarlos para sustentar la denuncia. La ausencia de estos archivos fue atribuida por la oposición a una posible obstrucción en el proceso de revisión.
Hasta ahora, Cruz García no ha respondido públicamente a los señalamientos. Aunque el instituto local inició una indagatoria interna, no se han dado a conocer resultados oficiales, en paralelo con su llegada al órgano electoral nacional.