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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
El cansancio de esperar respuestas se transformó en bloqueo el lunes cuando desde las primeras horas, familiares de dos víctimas de secuestro y vecinos de San Cristóbal Huichochitlán tomaron la autopista México-Toluca, en el tramo correspondiente a Lerma, como medida de presión ante la falta de avances en una investigación que acumula cinco años sin resultados.
La desaparición de Luis Javier Alfonso y José Manuel Jacinto, registrada en 2020, permanece sin esclarecer. Que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México reactive la carpeta de investigación y presente avances verificables. Porque, aseguran, el expediente ha permanecido sin movimiento durante años.

El cierre se instaló a la altura de la zona comercial cercana a la Plaza Outlet, en dirección a la Ciudad de México, donde los manifestantes colocaron pancartas y bloquearon el paso vehicular.
La circulación quedó completamente detenida, generando filas kilométricas y retrasos que superaron las dos horas.
Los inconformes sostienen que la protesta es la única vía para ser escuchados. “Nos cansamos de tocar puertas sin respuesta. No queremos que el caso se archive”, señalaron. Denuncian que las autoridades no han realizado diligencias sustanciales ni han informado sobre posibles responsables.
Hasta el mediodía, no se había presentado ningún representante de la fiscalía ni del gobierno estatal en el sitio. Esta ausencia, afirmaron los manifestantes, confirmó el abandono institucional que enfrentan.
Mientras tanto, la vialidad permaneció colapsada y la tensión creció entre automovilistas afectados y familias que se negaban a retirarse. El bloqueo continuó hasta la tarde noche. La escena no solo refleja un conflicto vial, sino una problemática mayor: la falta de respuesta en casos de desaparición y la desesperación de quienes, ante el silencio oficial, optan por hacerse visibles en las calles.