Visitas
Christian Daza
CIUDAD DE MÉXICO.- El panteón de Dolores, ubicado en la alcaldía Miguel Hidalgo, tiene contrastante: luce áreas bien cuidadas como la Rotonda de las Personas Ilustres; pero otras secciones están en total abandono, donde el robo de arte sacro, misas negras y exhumación de restos óseos son un problema difícil de atender a lo largo de 240 hectáreas y 700 mil lotes.
Robos y brujería
Fundado en 1875, este camposanto luce en abandono, en donde los únicos que dan el mantenimiento de las tumbas y mausoleos son los cuidadores que por 50 y hasta 100 pesos limpian las criptas con agua y jabón, desyerban y colocan flores, si es que los familiares las llevan.
Desde floreros, crucifijos, estatuillas y letras de oro y detalles en talavera son algunos de los robos que se cometen en el lugar. Sin dejar de lado la profanación de tumbas para extracción de huesos para actos de brujería.
Emanuel, quien es limpiador de tumbas y es conocido desde hace 30 años como “El Güero”, confirmó la problemática, que aunque ha sido denunciada poco se puede hacer en un espacio tan amplio y poco vigilado.
“Hasta mis propias tumbas que tengo de cuidado me las han robado; hemos visto que se han robado la crucecita, el cristito, que ya se robaron el Sagrado Corazón o la puerta de hierro del mausoleo, además del florero y la jardinera”, dijo el trabajador, quien también reconoció que le han pedido que entierre animales en la zona, que coloque lasos en árboles y hasta que extraiga osamentas, esto como parte de rituales de brujería.
La Rotonda de las personas ilustres
En otra área del panteón se encuentra la Rotonda de las Personas Ilustres, en donde se puede conocer parte de la historia de México y de quienes la forjaron desde la política, las bellas artes y la milicia.
Son 115 los sepulcros que se exponen con una gran calidad arquitectónica que simbolizaron la actividad que en vida realizaron quienes yacen ahí. Desde el vitro mosaico de Diego Rivera, el Prometeo Encadenado de David Alfaro Siqueiros, la tumba del compositor Agustín Lara, o la del arquitecto Juan O´Gorman, que simboliza el funcionalismo estilo arquitectónico que introdujo en México.
La rotonda tiene un diámetro de 60 metros y dos hileras de monumentos funerarios colocados de forma concéntrica, con una escalera que lleva al centro, donde hay una lámpara en memoria de los personajes y los hechos que los hicieron notables.
El Panteón de Dolores, ubicado al poniente de la Ciudad de México, también tiene una fosa común, así como tumbas que tienen historias espectaculares, ya sea por como se construyeron, hasta las leyendas que guardan por sus personajes que ahí descansan.