Síguenos

¿Qué estás buscando?

México

Austeridad defiende y rechaza privilegios; el Plan B sigue adelante y pone freno al nepotismo: Claudia Sheinbaum

Visitas

* Ha mostrado con su gobierno los beneficios de enfocarse en la gente
* Mantiene su meta de destinar recursos a las necesidades ciudadanas
* No está de acuerdo con que el poder permanezca en una sola familia

Juan R. Hernández
GRUPO CANTÓN

Ciudad de México.- El sol caía con fuerza sobre el puerto y la brisa apenas refrescaba el ambiente cuando Claudia tomó el micrófono frente a integrantes del gabinete e Indira Vizcaino, gobernadora del estado. Con gráficos en mano y tono firme, defendió el Plan B de reforma electoral que enviará al Congreso la próxima semana, una iniciativa que busca cortar de tajo los privilegios en la política mexicana.

“La honestidad da resultados, acabar con los privilegios da resultados”, repitió mientras en la pantalla se proyectaban cifras de homicidios que cruzaban tres sexenios. Recordó que, durante el gobierno de Felipe Calderón, los asesinatos diarios subieron de 28.6 a 70.9; y, con Enrique Peña Nieto, de 70.9 a 100.5. En la actual administración se redujeron de 91.7 a 50.2 diarios a febrero de 2026.


La fórmula es clara: austeridad, programas sociales y un gobierno enfocado en la gente. El nuevo paquete de iniciativas pretende reducir gastos excesivos en congresos locales, el Congreso y regidurías municipales, para que ese dinero se quede en los estados y municipios y sirva para agua potable, drenaje o pavimentación, no para asesores y bonos innecesarios. La presidenta incluso citó contrastes que arrancaron murmullos entre los asistentes: en Baja California, un diputado local puede costar 38 mdp al año, mientras que, en Colima, apenas ronda los 5 millones.


El tono subió cuando, con una encuesta proyectada detrás, Claudia recordó que 80% de los ciudadanos respalda prohibir el nepotismo. Por ello, insistió en su iniciativa presentada en 2025 para impedir que familiares directos hereden cargos públicos de forma inmediata. Explicó que su propuesta plantea que, si un funcionario concluye su cargo, sus familiares directos deberán esperar al menos tres años antes de competir por el mismo puesto.

Desde primera fila, Vizcaíno escuchaba y asentía. Más tarde, agradeció el respaldo federal y destacó que, gracias a programas sociales y proyectos como ColiBeca, la pobreza en el estado se redujo del 30% al 15%.

Así, entre cifras, política y el murmullo constante del mar, la jornada en Manzanillo dejó un mensaje claro desde el templete presidencial: austeridad sí, privilegios no… y tampoco el poder heredado.

Te puede interesar

Advertisement