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El aumento en la inscripción y tarifas por estacionamiento, detonaron malestar de estudiantes que el alza no se refleja en mejoras de infraestructura ni servicios
REDACCION
GRUPO CANTÓN
La inconformidad crece entre estudiantes y familias del Instituto Tecnológico de Toluca ante el aumento de cuotas para el semestre que inicia el 26 de enero de 2026. El ajuste económico, sumado al nuevo cobro por uso de estacionamiento, fue recibido como una medida injustificada frente al deterioro visible de las instalaciones y la falta de inversión en infraestructura académica.
De acuerdo con alumnos del plantel, la inscripción para estudiantes regulares pasó de 3,248 a 3,410 pesos, mientras que los de nuevo ingreso deberán cubrir 4,220 pesos. A ello se agrega el pago de 10 pesos por cada acceso al estacionamiento, un servicio que anteriormente no tenía costo. “No es solo el aumento, es que no hay mejoras. Pagamos más y las condiciones siguen igual o peor”, expresó un estudiante de ingeniería.
Los señalamientos se repiten en distintos edificios: salones con goteras, mobiliario dañado, baños en condiciones insalubres y laboratorios con equipo insuficiente para las prácticas. Estudiantes aseguran que estas carencias afectan directamente su formación. “Nos piden excelencia, pero no nos dan espacios dignos para aprender”, lamentó una alumna de ciencias básicas.
El malestar también se alimenta por presuntas sanciones administrativas aplicadas sin criterios claros. Algunos jóvenes denuncian multas económicas por trámites o evaluaciones no realizadas, las cuales condicionan su reinscripción. “Si no pagas, no te dejan avanzar. Es una presión constante”, relató otro alumno.
Ante este escenario, la representación estudiantil convocó a documentar las deficiencias del instituto y a respaldar una exigencia colectiva de diálogo con la dirección. La demanda central es clara: que cualquier incremento se traduzca en mejoras visibles y verificables.
Para padres y vecinos, el conflicto refleja una problemática más amplia en la educación privada, donde el peso económico recae en las familias, sin que exista rendición de cuentas. “La educación no puede encarecerse mientras se deteriora”, advierten. La comunidad espera respuestas concretas antes de que el nuevo semestre arranque bajo un clima de tensión e inconformidad.