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Paulo Emilio García
La vivienda es una de las principales preocupaciones de quienes habitamos la Ciudad de México, donde 2 millones de personas viven en una casa rentada. Para miles de familias, la renta absorbe cada vez más de sus ingresos; para las juventudes, independizarse parece lejano; y para quienes tienen hijos, mascotas o no cuentan con aval, encontrar un hogar puede convertirse en una carrera de obstáculos.
Frente a esta realidad lanzamos la campaña #NadieSinTecho. Porque somos partido movimiento, recorreremos plazas, barrios y colonias para recoger firmas en defensa de la Ley de Rentas Justas que impulsa la Jefa de Gobierno Clara Brugada. Porque la voz de quienes rentan también debe escucharse fuerte y claro. Durante demasiado tiempo, el debate sobre la vivienda ha estado dominado por grandes intereses inmobiliarios. Llegó el momento de colocar en el centro a la gente y su derecho a permanecer en la comunidad que ha construido.
La propuesta tiene objetivos concretos. Primero, que las rentas sean pagables y no aumenten por encima de la inflación. Para garantizarlo se creará una Defensoría Inquilinaria que acompañe a las personas ante abusos. Segundo, que nadie sea discriminado por tener hijos o mascotas, por su clase, origen o cualquier otra condición, y que no se exijan garantías o avales imposibles de reunir.
Tercero, necesitamos ampliar la oferta. Regular las rentas es indispensable, pero no suficiente: el gobierno debe construir más vivienda pública y asequible para renta, sumar esfuerzos responsables con particulares y recuperar inmuebles abandonados. No queremos casas sin gente ni gente sin casa. Frente a la Ciudad mercancía, defendemos la Ciudad para vivir.
Y cuarto, ningún desalojo puede ejecutarse con violencia. Cuando exista una sentencia, deberá cumplirse con respeto a los derechos humanos, protección para las personas vulnerables y alternativas para evitar que una familia termine en la calle. Defender estos derechos no significa desconocer las obligaciones de quienes rentan ni los derechos de pequeños propietarios; significa construir reglas claras, equilibrio y justicia para todas las partes.
Sabemos que quienes han hecho de la vivienda un negocio sin límites se opondrán. Por eso esta campaña también es un llamado a tomar posición. Es tiempo de definiciones: se está con la gente o con la especulación inmobiliaria; con el derecho a la Ciudad o con quienes quieren expulsar a las familias de sus barrios. Firma y participa. Hagamos que la voz de las mayorías se convierta en ley. En la Ciudad de México, nadie sin techo.