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Aunado a lo anterior, un proyecto que definirá el futuro de la ciudad en los próximos 20 años no toma en cuenta a las juventudes
Diego Raya
Ciudad de México.- Ciudadanos y grupos de Copacos organizaron el llamado Circuito Urbano 2026, un espacio de diálogo para proponer rutas de acción con referencia al Plan General de Desarrollo (PGD), una iniciativa nacida desde el gobierno capitalino para los próximos 20 años y que, de acuerdo con dichos miembros del foro, podría saturar las colonias, los recursos naturales, así como la movilidad de los usuarios del transporte público y hasta ajustes en los impuestos.

Para los participantes de dicho foro, el PGD plantea algunas situaciones que tienen la capacidad de mejorar la calidad de vida de los capitalinos, principalmente en materia ambiental. Sin embargo, algunos puntos también tocan puntos peligrosos, debido a que se plantea si el control de renta se podría volver obligatorio, así como cuáles colonias podrían densificarse: en este sentido, para los vecinos hay un riesgo de densificación sin reglas claras.
Para expertos como Mayte de las Rivas, la consulta propuesta para dicho PGD no consulta el contenido del mismo, pues cuando iniciaron los procedimientos de consulta ciudadana, en realidad se pedía a los habitantes describir los problemas de su colonia, para luego dar un resumen general sin pensar que la opinión de los residentes era un diagnóstico, no una propuesta. Es por ello que señalaron que debe haber una participación ciudadana para exigir las aclaraciones que faltan de parte del gobierno capitalino.

Uno de los puntos más delicados para los participantes del foro es la intención de centralizar el poder con la potencial desaparición de la figura de la alcaldía para ser sustituida por “Casas de Gobierno”, para luego mutar a Consejos de Gobierno con facultades normativas, así como la posible desaparición de las Comisiones de Participación Ciudadana (Copacos) por asambleas vecinales que controlen el presupuesto participativo.
Por otro lado, para el arquitecto urbano, Pablo Lazo, dichos proyectos no toman en cuenta a la población que beneficiará en el futuro —los jóvenes— son procesos que implican un largo periodo de tiempo, y no se pueden resolver en consultas a mano alzada. En lo respectivo a temas de planeación urbana, para Lazo, la propuesta del PGD no toma en cuenta la dinámica de la capital ni la gestión existente, la cual se encuentra centralizada en alcaldías como Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo y olvida zonas periféricas de la ciudad; no hay coordinación metropolitana y se debe considerar la vivienda asequible y bien obicada. Finalmente, tampoco existen percepciones para diferenciar entre la densidad de personas que viven por hectárea y la capacidad del suelo para edificar de forma consciente.