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REDACCIÓN
Grupo Cantón
La inseguridad en las inmediaciones de la Central Camionera de Toluca mantiene preocupados a residentes y automovilistas, luego de que la Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat), delegación Estado de México, reportara dos robos de vehículos en el cruce de Paseo Tollocan y Comonfort, además de otro atraco en calles de la colonia Valle Verde. Según los reportes recibidos por el organismo, los responsables de los primeros casos interceptaron a sus víctimas y se identificaron como comandantes.

Los presuntos delincuentes viajaban en unidades sin placas y despojaron de sus automóviles a los conductores. Los hechos ocurrieron entre el lunes y el martes, en un periodo comprendido entre las 19:00 y las 6:00 horas. Un tercer caso fue reportado durante el fin de semana pasado en el cruce de Gustavo Baz y Felipe Berriozábal, donde un ciudadano también habría sido víctima de un sujeto que se ostentó como comandante. La coincidencia en la forma de actuar encendió las alertas entre representantes del transporte y habitantes de las colonias cercanas. Odilón López Nava, presidente de la Canapat en la entidad, señaló que la falta de orden en las vialidades y la insuficiente aplicación de los reglamentos favorecen condiciones de riesgo. Indicó que en los alrededores de la terminal persisten problemas relacionados con vendedores ambulantes, motocicletas sin matrícula, vehículos con vidrios polarizados y bases irregulares de taxis.
El representante empresarial también advirtió sobre la ocupación de banquetas y espacios destinados a ciclistas, situación que obliga a peatones y usuarios de bicicletas a desplazarse en condiciones menos seguras. A ello sumó la falta de alumbrado público en la calle Gustavo Baz, donde ocurrió uno de los atracos denunciados. Para las familias de Valle Verde y los fraccionamientos aledaños, estas condiciones afectan sus actividades cotidianas. Algunos habitantes aseguran que evitan salir después de las siete de la noche y prefieren no dejar sus vehículos estacionados en la calle por temor a sufrir un delito. La preocupación no se limita a quienes utilizan la terminal, sino que alcanza a trabajadores, comerciantes y vecinos que transitan diariamente por estas vías. Los residentes consideran que la concentración de actividades comerciales sin suficiente regulación, la iluminación deficiente y la percepción de escasa vigilancia requieren una intervención coordinada de las autoridades municipales y estatales.
