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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
El municipio de San Salvador Atenco recibió de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) una superficie superior a 1.4 hectáreas donde opera un humedal artificial para el tratamiento de aguas residuales. La infraestructura forma parte del proyecto Manos a la Cuenca, enfocado en mejorar el manejo del agua y contribuir a la recuperación ambiental de la región oriente del Estado de México. El alcalde César del Valle Ramírez informó que el sistema dispone de cuatro tinas con capacidad de procesamiento de 7.5 litros por segundo.
El agua que ingresa procede principalmente de la Cabecera municipal, Zapotlán y La Pastoría, localidades cuyos habitantes requieren alternativas para disminuir los efectos de las descargas sobre el entorno y las actividades productivas. De acuerdo con el edil, el líquido tratado puede aprovecharse para el riego de parcelas y contribuir a la recuperación de zonas vinculadas con el lago de Texcoco. También mencionó la existencia de otros espacios naturales, como las lagunas de Xalapango y San Juan, que forman parte de los ecosistemas de la cuenca.

Sin embargo, la infraestructura requiere seguimiento para asegurar que cumpla con su función sanitaria y ambiental. Las familias que viven en las comunidades cercanas necesitan certeza sobre la calidad del agua utilizada en los terrenos agrícolas, debido a que una operación deficiente podría mantener los riesgos asociados con la contaminación y afectar las actividades de quienes dependen del campo. El gobierno municipal ha solicitado la colaboración de los habitantes para impulsar nuevas acciones y ampliar los beneficios del proyecto.
No obstante, la participación vecinal debe acompañarse de responsabilidades institucionales, entre ellas garantizar recursos para el mantenimiento, supervisar el funcionamiento de las tinas y publicar los resultados de los análisis del agua. En las comunidades agrícolas, el saneamiento es relevante porque la disponibilidad de agua en condiciones adecuadas influye en la producción y en la protección de los recursos naturales.
Por ello, los habitantes requieren que la entrega del terreno se traduzca en resultados verificables y no solamente en la instalación de infraestructura. La presencia de peces, señalada por el alcalde como indicio de actividad biológica, no sustituye los análisis técnicos necesarios para determinar si el agua cumple con los parámetros aplicables para cada uso.
Las autoridades deben precisar las condiciones del líquido antes de promover su aprovechamiento agrícola o su descarga en cuerpos receptores.
