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La Educación

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Por Eduardo López Betancourt

Instruir es informar, educar es formar, y esa confusión nos está costando como país. La instrucción es técnica y útil, llena la cabeza de datos, enseña a usar fórmulas, manejar programas, hablar diferentes idiomas, pasar exámenes; te dice qué hacer. La educación es moral y colectiva, moldea el carácter, enseña a llegar a tiempo, respetar la fila, no tirar basura, cuidar lo que es de todos, no robar, aunque no te vean, y trabajar, aunque nadie te aplauda; te dicta cómo ser.

De ahí el contraste entre pueblos; el estadounidense es el más conocedor del orbe, posee las mejores universidades, las patentes, los Nobel, sabe cómo producir y ganar. Los japoneses son los más cívicos, el niño barre su propio salón, después de un terremoto se forman para obtener agua, no hay saqueos y si vasta capacitación para especialistas en múltiples rubros.

México buscó esa clase de aprendizaje; en 1921 José Vasconcelos fundó la SEP, no como oficina de títulos, sino como una cruzada; entendió que no podíamos ser solo obreros para las fábricas, sino mexicanos con opción de progreso. Envió maestros misioneros no solo a enseñar letras, sino higiene y oficio; repartió miles de clásicos en poblados sin luz, porque creía que un campesino tenía derecho a la belleza; le dio muros a Rivera y Orozco; inventó los desayunos escolares; su lema “Por mi raza hablará el espíritu” lo dice todo.

Lamentablemente, esa labor fue truncada; Vasconcelos chocó con el poder de Obregón y Calles, renunció en 1924 ya que su proyecto humanista y sin partido no convenía a un sistema que requería adoctrinamiento, no libertad. Desde entonces, la pedagogía en nuestra patria fue botín, primero socialista para crear militantes, luego la tecnocrática para tener mano de obra barata, posteriormente la sindical para controlar plazas, hoy la clientelar, donde la escuela es ventanilla de becas. Conservamos el edificio de Vasconcelos, pero le vaciamos el alma.

Un pueblo educado es invencible; debemos aspirar a recuperar la idea de una escuela que instruya a vivir con dignidad, antes que a ganarse la vida.

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