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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
Autoridades municipales y residentes de la zona norte del Valle de México ven con expectativa la reciente intervención federal en la Ruta 57. El presidente municipal de Cuautitlán Izcalli, Daniel Serrano, afirmó que este anuncio abre la puerta para revisar la concesión del Viaducto Elevado Bicentenario, una obra que permanece detenida en el poblado de Tepalcapa desde hace años. El funcionario explicó que la proyección original contemplaba llevar la vialidad de cuota hasta la caseta de Tepotzotlán, pero los trabajos se interrumpieron abruptamente.

“Estoy seguro de que cuando se consolide la presentación de este proyecto implicará la revisión hasta en materia de concesión del Viaducto Elevado, la continuidad del Segundo Piso de Periférico y su conclusión; incluso podría incluir un movimiento de la caseta”, declaró Serrano. El edil reconoció que hasta el momento no han sostenido mesas de trabajo formales con la federación sobre este tema específico, aunque manifestó la disposición del ayuntamiento para sumarse a las negociaciones cuando el plan se presente oficialmente.
Señaló que el Gobierno federal ha empleado un modelo de trabajo “ejecutivo y ágil” en otras obras de infraestructura, como el Tren México-Querétaro, donde participan los tres niveles de gobierno. La problemática social no es menor. Vecinos de Lomas Verdes, Tepalcapa y comunidades aledañas han denunciado durante años el abandono de la obra, que dejó estructuras incompletas, luminarias inservibles y un deterioro urbano significativo.
La interrupción del viaducto generó un cuello de botella vial en Periférico Norte y afectó la plusvalía de las colonias cercanas, además de incrementar los tiempos de traslado para miles de automovilistas que diariamente circulan por la zona. De acuerdo con datos públicos del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), el proyecto concesionado en mayo de 2008 contemplaba un viaducto de 32 kilómetros con tres carriles por sentido.
La primera etapa abarcó de Toreo a Lomas Verdes; posteriormente se extendió hasta Tepalcapa, en Cuautitlán Izcalli, alcanzando 22 kilómetros. Sin embargo, los 10 kilómetros restantes hasta la caseta de Tepotzotlán nunca se ejecutaron, dejando inconclusa la promesa de conectividad rápida para la región. La eventual revisión de la concesión podría derivar en una renegociación de las tarifas, una ampliación del plazo o incluso la reubicación de la caseta de cobro, medida que ha sido solicitada insistentemente por los habitantes. Organizaciones vecinales advierten que cualquier modificación debe priorizar el beneficio social sobre el interés comercial del concesionario. Mientras el proyecto federal avanza en su fase de planeación, los residentes exigen certeza jurídica y transparencia en el uso de los recursos.
