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Eduardo López Betancourt
Cambiaron sus nombres y logos
En los deportes se dan situaciones inexplicables y absurdas. Dos agrupaciones deportivas estadounidenses de enorme tradición, aunque en distintos ámbitos, de pronto sus históricos nombres y logotipos fueron sustituidos, supuestamente, porque tanto las palabras como sus imágenes, les identificaban de manera despectiva por el color de piel.
El equipo de fútbol americano profesional de Washington, ha sido sin duda triunfador y siempre se le conoció como los “Pieles Rojas”, lo cual, desde mi particular criterio, era un justo reconocimiento a los nativos, pero organismos falsos, llenos de mentiras, denominados de “Derechos Civiles”, empezaron sin más a afirmar, que el término “piel roja” era ofensivo, cuando en realidad los propios nativos sentían inmenso orgullo, al ver que un reputado conjunto de la NFL llevaba su nombre; por desgracia, ahora se les tituló “Comanders”, algo sin ninguna explicación y mucho menos sustento.
Similar caso es el de un equipo de baseball notable y fuera de serie, llamado “Indios de Cleveland”, donde inclusive nuestro gran deportista Beto Ávila, obtuvo connotados éxitos. El punto es que al igual que con los “Pieles Rojas de Washington”, se consideró que el vocablo “indio” era peyorativo y de estereotipo racista.
Debemos dejar en claro que, en ambos hechos, en buena parte fueron patrocinadores como Nike, Pepsi y Bank of America, quienes presionaron y hasta amenazaron con ya no entregar dinero a las dos organizaciones deportivas.
Hay diversas encuestas, donde se asegura que un vasto número de la comunidad indígena estadounidense, veía con satisfacción el título de “Pieles Rojas” e “Indios”. Preocupa que en un momento dado, con argumentos fuera de lugar, próximamente se quiera afectar a los indiscutiblemente célebres campeones del fútbol americano, como lo son los “Jefes de Kansas City”, cuyo mote es precisamente en honor a la población originaria. También resultaría terrible, que Atlanta deba cambiar el seudónimo de los famosos Bravos, ello en baseball.
Basta de farsas y mediocres justificaciones, respetemos los nombres y emblemas que han dado fama y gloria a trascendentales equipos deportivos, como los aquí citados.
