0 lectura
En esto días hemos visto salir lo peor de la comentocracia y el pseudoperiodismo: primero dicen que la presidenta tuvo una crisis nerviosa, según el medio Código Magenta; luego Anabel Hernández inventa que la presidenta consume marihuana y lo más reciente es una “filtración” consignada por el diario News Nation en donde habla de un supuesto documento al que el medio tuvo acceso -y que no muestra- a una encuesta hecha a 1000 mexicanos en los que se afirma, estarían de acuerdo con una intervención norteamericana.
Suponiendo que tal documento exista,1000 mexicanos, representa solamente el 0.000102% de la población mayor de 18 años; tampoco se aclara cuál fue la encuestadora y menos la metodología usada. Ningún rigor periodístico, no obstante, el medio Aristegui Noticias retomó la nota -por cierto, muy perdida en el diario original- con el siguiente titular: Mayoría en México apoya acciones directas de EE.UU. contra cárteles: encuesta filtrada.
En principio no hay nada en la nota original que hable de una “mayoría”, sino que menciona a 1000 mexicanos mayores de 18 años. ¿Qué está pasando?, los medios muestran su verdadera cara y quien gana por supuesto, es la derecha mexicana y los intereses norteamericanos que juegan a hacer creer que los mexicanos estamos de acuerdo con una intervención. Coincide todo ello con las declaraciones de Marco Rubio en su reciente viaje a Colombia, Perú y Ecuador, en donde Rubio declaró sobre México que aquí está “la cabeza de la serpiente”.
La agenda de Aristegui y los replicantes es muy clara, entregar al país, para hacerlo una colonia más de los norteamericanos. La nota original, sin pruebas, con inferencias y una supuesta encuesta que nadie sabe de dónde viene y que no representa ni al 1% de los ciudadanos no le importó a la otrora brillante Aristegui, en donde una y otra vez y con mayor estridencia se monta en una narrativa que sería digna de lo peor del periodismo, ese al que ella ya llegó.
Los medios se han descarado ya tan absurdamente que no es extraño que vayan perdiendo audiencias hasta casi desaparecer. Bajo el lema de “miento, luego existo”, ahora viven del golpeteo que le pagan las agencias partidistas del PRIAN y las extranjeras, aunque en ello, acaben con la poca credibilidad que les queda y se ahogan en su podredumbre. Lamentable de verdad que el buen periodismo haya quedado en el cajón de las Aristegui, Dresser, Anabel, Reforma y otros que alguna vez gozaron de prestigio.
Por lo pronto, y si hicieran una encuesta verdadera, les aseguro que el 90% de los mexicanos diríamos: ¡No en mi nombre!
Ana María Vázquez
Dramaturga/Escritora
@Anamariavazquez
