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Por Xóchitl Bravo Espinosa
Estoy convencida que Paulo Emilio García González sabrá asumir con responsabilidad, diálogo y unidad la dirigencia de Morena en la Ciudad de México. Tiene la fuerza de la juventud, pero también la experiencia que le han dado estos años de trabajo político y legislativo. Y, sobre todo, tiene algo indispensable en la política: convicción.
Hoy Morena tiene frente a sí una responsabilidad enorme en la capital. No basta con administrar lo que se ha construido; tenemos que mantener vivo nuestro movimiento, fortalecer nuestra organización, escuchar a la ciudadanía y seguir defendiendo, con hechos, el proyecto de transformación que millones han respaldado.
La llegada de Paulo al frente de Morena en la ciudad representa una oportunidad para renovar el impulso, abrir espacios a nuevas generaciones y demostrar que la juventud de izquierda está preparada para asumir responsabilidades políticas de primer nivel. Su empuje puede ayudarnos a construir un movimiento más dinámico, más cercano y con mayor capacidad para dar las batallas que vienen.
Desde el Congreso de la Ciudad de México seguiremos haciendo equipo, porque sabemos que la transformación se construye colectivamente y que la unidad no significa pensar todos igual, sino caminar juntos hacia un mismo propósito.
A Paulo le toca ahora encabezar una nueva etapa al frente de Morena en la CDMX. Estoy segura que lo hará con la energía de su generación, la experiencia ganada en estos años y la convicción de que la política debe estar siempre al servicio de la gente.
La transformación de la Ciudad de México tiene presente, pero también futuro. Y ese futuro necesita jóvenes con ideas, con carácter y con el compromiso de dar la batalla. Y él es parte de esa nueva generación que viene a fortalecer a Morena y seguir haciendo historia. ¡Adelante Paulo!
