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Ana E. Rosete
Ciudad de México.- La tierra no ha dado tregua en 2026. En los primeros ocho meses del año, distintos países han enfrentado terremotos de gran magnitud que han dejado una estela de muerte, edificios destruidos, carreteras bloqueadas y miles de personas desplazadas.
Aunque cada fenómeno tiene características distintas, hay un punto que los conecta: varios terremotos superiores a los 7 grados han golpeado distintas regiones del planeta, mientras otras zonas enfrentan series sísmicas de menor magnitud, pero capaces de provocar daños y mantener a la población en alerta.

FILIPINAS: 7.8 GRADOS Y MÁS DE CIEN MUERTOS
El 8 de junio, Filipinas registró el que, de acuerdo con los datos difundidos en la información de referencia, fue uno de los movimientos más fuertes del año: un terremoto de magnitud 7.8 frente a la costa sur de Mindanao.
El movimiento provocó una alerta de tsunami y dejó al menos 107 personas fallecidas, además de decenas de construcciones colapsadas y otras con daños.
VENEZUELA: UN DOBLETE DEVASTADOR
El 24 de junio, Venezuela vivió un fenómeno particularmente peligroso. Dos terremotos de 7.2 y 7.5 grados ocurrieron con apenas segundos de diferencia frente a la costa del país.
El USGS identificó ambos movimientos como un doblete sísmico: dos terremotos ocurridos prácticamente en la misma zona y en un intervalo muy corto.
Los daños se concentraron principalmente en zonas del centro y norte del país, con edificios colapsados, viviendas afectadas y severos daños a infraestructura. Reportes recientes sitúan en más de 6 mil el número de personas fallecidas por los terremotos.
COLOMBIA: 7.4 GRADOS
El 10 de agosto, Colombia también fue sacudida por un terremoto de magnitud 7.4, con epicentro en el departamento de Chocó, cerca de San José del Palmar.
El fenómeno estuvo relacionado con la subducción de placas tectónicas, proceso mediante el cual una placa se desplaza por debajo de otra.
El movimiento provocó daños en viviendas y estructuras, además de deslaves y afectaciones en distintas zonas.
INDONESIA: 7.7 Y DECENAS DE MUERTOS
El 15 de agosto, Indonesia volvió a colocarse en el centro de la actividad sísmica mundial. Un terremoto de 7.7 grados golpeó frente a la isla de Flores y dejó al menos 47 muertos, decenas de heridos y alrededor de 2 mil personas evacuadas.
El movimiento provocó el colapso de viviendas y daños en escuelas, instalaciones de salud y edificios públicos. Además, se registraron deslizamientos que bloquearon carreteras y complicaron las labores de rescate.
El terremoto también generó una alerta temporal por tsunami y fue seguido por numerosas réplicas.
PERÚ: OTRO FUERTE MOVIMIENTO
A esta lista se sumó Perú este jueves, con un terremoto que fue estimado en 7.2 grados por el Instituto Geofísico del Perú, mientras el Servicio Geológico de Estados Unidos reportó inicialmente una magnitud de 6.7.
El epicentro se ubicó en la provincia de Parinacochas, en Ayacucho, cerca de Coracora. Hasta el momento no se habían reportado víctimas, aunque imágenes difundidas desde la zona mostraron desprendimientos de rocas y tierra en las laderas.
GRANADA: LA TIERRA NO DEJA DE MOVERSE
El caso de Granada, España, es distinto y merece una precisión: no forma parte de los terremotos superiores a 7 grados.
Desde el 14 de agosto, la provincia enfrenta una intensa serie sísmica, con cientos de movimientos registrados y terremotos que han alcanzado hasta 4.8 grados.