Visitas
REDACCIÓN
La estrategia de seguridad del gobierno de Ricardo Moreno Bastida, presidente municipal de Toluca, enfrenta dificultades para contener el robo a transeúnte, delito que dejó de concentrarse en puntos específicos y actualmente se presenta en diferentes sectores de la capital mexiquense, reconoció Jorge Alberto Ayón Monsalve, director general de Seguridad y Protección municipal.
El funcionario explicó que al inicio de la administración uno de los principales focos se encontraba en el norte; sin embargo, los asaltos comenzaron a trasladarse hacia otras áreas conforme avanzaron los operativos. Recientemente, agregó, se detectó mayor actividad en el centro de la ciudad.

“Ya no hay una zona específica, está diseminado”, admitió Ayón Monsalve, quien señaló que la Policía tuvo que establecer una estrategia particular para el primer cuadro después de registrar casos durante semanas recientes.
La declaración evidencia una de las complicaciones que enfrenta la política de seguridad de Moreno: reforzar determinado sector puede contener temporalmente los ilícitos, pero retirar elementos para atender otro punto abre posibilidades de que los problemas regresen.
El propio mando reconoció esta limitante. “No podemos soltar un área, irnos a otra área porque entonces nos regresan los problemas”, afirmó al explicar la necesidad de conservar presencia policiaca simultáneamente en diferentes puntos.
Entre los sitios que requieren atención se encuentran la Terminal de Autobuses y la Central de Abasto, además del centro y colonias del norte. La extensión territorial de los asaltos obliga así a distribuir recursos humanos y unidades sin abandonar los sectores previamente intervenidos.
Otro desafío son los delincuentes que utilizan motocicletas para cometer atracos y escapar rápidamente. Ayón Monsalve identificó esta modalidad como uno de los principales obstáculos actuales, principalmente en casos donde las víctimas son despojadas de teléfonos celulares.
Para responder a esta dinámica, la corporación ha incorporado policías en bicicleta que pueden ingresar a lugares donde resulta complicado operar con patrullas. La medida forma parte de los ajustes tácticos ante la movilidad de quienes cometen estos ilícitos.
El gobierno municipal sostiene que existen avances estadísticos. Según las cifras proporcionadas por el funcionario, los reportes pasaron de alrededor de 15 casos diarios al comienzo de la gestión a aproximadamente tres. No obstante, el propio responsable de la seguridad reconoció que todavía falta trabajo para controlar este rubro.
El problema también debe observarse frente al subregistro delictivo. La ENVIPE 2025 del INEGI estimó una cifra negra de 94.3 por ciento para los delitos ocurridos durante 2024 en el Estado de México, al considerar aquellos que no fueron denunciados o en los cuales no se inició una carpeta de investigación.