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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
El operativo implementado por el Ayuntamiento de Toluca para retirar vehículos y comercio instalado en el exterior de los hospitales Lic. Adolfo López Mateos e ISSEMyM Regional Toluca generó inconformidad entre familiares de pacientes, quienes aseguran que las acciones se realizaron sin ofrecer alternativas para quienes permanecen durante varios días acompañando a personas hospitalizadas.
Desde el inicio de la semana, personal de la Dirección General de Seguridad y Protección, Movilidad, inspectores municipales y grúas realizaron recorridos en las calles que rodean ambos centros médicos para liberar carriles, banquetas y accesos considerados prioritarios para la circulación de ambulancias, patrullas, unidades de rescate y vehículos de emergencia.

Durante las maniobras fueron retirados automóviles estacionados en zonas restringidas, además de estructuras utilizadas por comerciantes semifijos. La autoridad municipal explicó que la intervención forma parte de un programa de recuperación del espacio público y busca evitar que cualquier obstáculo retrase la atención de pacientes en situaciones críticas o impida el ingreso de unidades de auxilio.
Aunque varios ciudadanos reconocieron la necesidad de mantener libres los accesos hospitalarios, señalaron que el operativo dejó al descubierto un problema que desde hace años enfrentan cientos de familias provenientes de comunidades alejadas del Valle de Toluca y de otras entidades del país. Muchos de ellos utilizan sus vehículos como único lugar para descansar, resguardarse de la lluvia o el frío y permanecer cerca del hospital mientras esperan información sobre el estado de salud de sus familiares.
María Pérez, originaria de Tejupilco, explicó que desde hace varios días permanece en las inmediaciones del Hospital del Niño debido a que una menor de su familia recibe atención médica especializada. Comentó que el costo de un hotel resulta imposible de cubrir y que permanecer dentro de su camioneta representa la única alternativa para mantenerse cerca del hospital. Señaló que el aviso sobre un posible traslado de su vehículo al depósito vehicular incrementó la preocupación económica que ya enfrenta.
Una situación similar relató Filemón Cruz, quien viajó desde Guanajuato para acompañar a su esposa internada en el Hospital Regional Toluca del ISSEMyM. Explicó que el dinero destinado al tratamiento médico apenas alcanza para alimentos y medicamentos, por lo que retirar su automóvil de la zona representa un gasto adicional difícil de solventar.
Afirmó que comprende la necesidad de mantener despejadas las vialidades, pero considera indispensable que las autoridades contemplen espacios adecuados para quienes permanecen varios días en espera.
Durante el operativo también hubo inconformidad entre comerciantes que durante años ofrecieron alimentos y productos básicos a familiares de pacientes. Algunos aseguraron que fueron notificados cuando ya iniciaban las labores de retiro y señalaron que esa actividad constituye su principal fuente de ingresos.