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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
En Naucalpan la balacera ocurrida el viernes pasado en la colonia La Florida, que dejó un presunto delincuente muerto tras un enfrentamiento con elementos de la Policía Municipal, volvió a colocar en el centro de la discusión por la creciente inseguridad que enfrentan sus habitantes y por los resultados de la estrategia implementada por el gobierno encabezado por Isaac Montoya.
Los hechos comenzaron cuando varios individuos presuntamente intentaron cometer un robo en una tienda de abarrotes ubicada sobre Periférico Norte.

La denuncia movilizó a elementos municipales, quienes ubicaron a los sospechosos e iniciaron una persecución que concluyó con un intercambio de disparos en una de las zonas de mayor circulación vehicular del municipio.
Durante el enfrentamiento, uno de los presuntos responsables perdió la vida y su cuerpo quedó sobre una parada del transporte público, mientras la zona fue acordonada por los cuerpos de seguridad. Peritos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México realizaron las diligencias correspondientes y trasladaron el cadáver al Servicio Médico Forense para la práctica de los estudios de ley.
El episodio provocó afectaciones a la circulación sobre Periférico Norte y generó momentos de incertidumbre entre comerciantes, automovilistas y peatones que se encontraban en el sitio al momento de la balacera. Algunos negocios suspendieron temporalmente sus actividades mientras concluían las labores ministeriales.
Vecinos de La Florida señalaron que los robos con violencia se han vuelto recurrentes y afirmaron que la presencia policial no ha sido suficiente para inhibir la operación de grupos delictivos. Aseguraron que la balacera del viernes refleja el ambiente de inseguridad que prevalece en diversas colonias de Naucalpan, donde los hechos violentos continúan registrándose pese a los anuncios oficiales en materia de seguridad.
Comerciantes de la zona demandaron mayor vigilancia preventiva y operativos permanentes, al considerar que la respuesta de las autoridades sigue siendo insuficiente frente al incremento de delitos que afectan tanto a establecimientos como a ciudadanos que diariamente transitan por este corredor.
