29 lecturas
La reconstrucción del sistema de salud en México es un largo camino que se aceleró con el COVID, en donde la pandemia obligó a iniciar a marchas forzadas un sistema de salud que consistía en cascarones de hospital, terrenos donde se dijo que habría centros de salud, y equipo obsoleto. Han sido ya ocho años en los que muchos siguen añorando el programa de salud de Vicente Fox; el derrumbe de la red de corrupción de medicamentos que vendían a sobreprecio -hasta del 300% un paracetamol-, según denunció Raquel Buenrostro, desenmascarando con nombres a los políticos responsables de chantajear al gobierno provocando escasez sobre todo en anticancerígenos.
La misma Buenrostro anuló la mega-licitación para la compra de medicamentos a varios laboratorios y funcionarios de Birmex. Los programas Bienestar y Salud Universal para todos han comenzado un ambicioso proyecto de atención gratuita para toda la población; se proyecta que para 2027 se construyan 51 hospitales, mejoramiento en equipo y servicios. Los retos siguen estando ahí, corrupción a mayor y menor nivel, robo de medicamentos, atención deficiente y personal prepotente que continúa con el esquema del viejo IMSS cuyo lema parecía ser “hasta que te mueras te atiendo”.
Deficiencias de logística como la de tener que recorrer toda la ciudad literalmente de extremo a extremo para una consulta de especialidad. Con todo, era una gran deuda con la ciudadanía y había que comenzar. Los resultados ya se comienzan a ver y en la frontera del país puede verse a ciudadanos norteamericanos tramitando su atención en los sistemas de salud pública ante los cada vez más altos costos de los servicios médicos en el país vecino. Esto ha hecho que las fuertes compañías de seguros y farmacéuticas que dominan la conversación en la Casa Blanca, hayan comenzado a hacer lobby para pedir al presidente Trump que se frenen los servicios gratuitos en México ante las pérdidas que comienzan a sentirse y lo que llaman “competencia desleal”.
Esto, sin duda, eventualmente presionará a las negociaciones con el T-MEC, si no es que ya está en agenda. La Salud Universal para los mexicanos no es algo que convenga por ningún lado a nuestros vecinos, se han buscado contratos de distribución de medicamentos en otros países como India y China y han dejado en tercer lugar a las
farmacéuticas norteamericanas y se fortalece la producción local. Cada vez que hay una
conferencia mañanera relacionada con la salud, estoy segura que las aseguradoras y
farmacéuticas de Estados Unidos vuelven a hacer cita en la Oficina Oval.
Ana María Vázquez
Dramaturga/Escritora
@Anamariavazquez
