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Morena mantiene control territorial histórico, pero oposición y tercera vía crecen con figuras polémicas, acusaciones de cacicazgo, uso político social y disputas internas
Juan R. Hernández
Ciudad de México.- La alcaldía Venustiano Carranza, ubicada en la zona centro-oriente de la capital, se perfila como uno de los territorios más disputados rumbo a las elecciones de 2027. Con 78 colonias, dos pueblos originarios y la operación estratégica del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, la demarcación se ha convertido en un bastión político donde Morena y la oposición libran una batalla de alto voltaje.
El grupo dominante sigue siendo el de los hermanos Moreno Rivera. Julio César Moreno Rivera encabeza las preferencias internas con 30.8%, consolidado como líder político tras haber sido jefe delegacional, alcalde y diputado federal.

Sin embargo, su trayectoria no ha estado exenta de polémica: opositores lo acusan de mantener un cacicazgo político y de haber cambiado del PRD a Morena previo a la elección de 2021 para preservar el control territorial.
A su lado, Israel Moreno Rivera arrastra uno de los episodios más escandalosos en la política capitalina: en 2017 fue destituido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación por desacato a una orden judicial, convirtiéndose en el primer delegado removido por el máximo tribunal. En tanto, Edgar Muñoz opera como pieza clave en la estructura interna, vinculado a la movilización política y administrativa.
En la oposición, el PAN apuesta por perfiles con experiencia. Rocío Barrera Badillo, exmorenista y exdiputada federal, busca capitalizar el voto desencantado tras romper con el partido guinda.
Por su parte, Héctor Barrera Marmolejo se posiciona como uno de los principales contendientes, impulsando críticas constantes por fallas en servicios públicos y seguridad.
Movimiento Ciudadano, por su parte, impulsaría a Alejandro Piña Medina, quien tiene pocas posibilidades en la demarcación. Nuevamente se menciona a Zurishaday Hernández, quien ha competido en 2021 y 2024, consolidándose como figura de la “tercera vía”.
En el PRI, aunque sin una figura dominante, destaca Edgar Mendieta, señalado por presunto uso político de comerciantes en protestas de La Merced y Jamaica, así como por acusaciones de actos anticipados de campaña mediante “abastos populares”. Estas prácticas también han salpicado a otros partidos, evidenciando una competencia marcada por estrategias cuestionadas.