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Por Ceci Vadillo
A diferencia de otras zonas de la CDMX, la zona popular de Miguel Hidalgo no es propensa a desastres naturales; es plana y sin cuerpos de agua. Sin embargo, tras la caída de árboles en las Pensiles y Tacuba que destruyeron varias casas, el alcalde del PAN salió con bombo y platillo a prometer apoyo ante el “gran desastre”.
Pero no fue un desastre natural: fue negligencia. Mientras en Polanco no cayó un solo árbol, en las Pensiles se cayeron decenas que llevaban años con folios de poda ignorados. La tormenta del 11 de junio dejó más de 180 árboles caídos en la alcaldía, golpeando con fuerza a la Pensil Norte, Reforma Pensil, Deportiva Pensil, Popotla y Anáhuac. Árboles enormes colapsaron destruyendo autos y viviendas.
Aquí el dato que el alcalde oculta: esos árboles ya habían sido reportados por vecinas y vecinos desde hace más de tres años. Advirtieron el riesgo, pero la alcaldía no hizo nada.
Descaradamente, Tabe salió a hacerse el héroe con su Operativo Tormenta, posando para la foto de madrugada. Pero gobernar no es llegar a limpiar el desastre; gobernar es evitar que la tragedia ocurra. Para reaccionar hubo capacidad; para prevenir, no. Con un programa serio de poda y cuadrillas recorriendo las calles antes de las lluvias, esto se habría evitado. Pero Tabe solo voltea a las Pensiles cuando el escándalo le estalla en la cara.
En una semana de recorridos y diálogo vecinal por la zona, recogimos más de 50 folios de personas que llevan años solicitando podas de árboles enfermos. No fue mala suerte; es la forma en que gobierna el PAN en Miguel Hidalgo, donde las peticiones de las colonias populares valen menos que las de Polanco o Lomas. No fue la lluvia, fue el abandono.
¿Por qué en una alcaldía con 3 mil 200 millones de pesos de presupuesto los árboles de las Pensiles se caen y los de Las Lomas no? Por cada peso invertido en zonas ricas, se manda apenas la mitad a las colonias populares. Mismo presupuesto, distinto trato. Mismas lluvias, distinto resultado.
Exigimos la poda que debió hacerse hace años. El pueblo de Miguel Hidalgo no necesita un héroe para la foto; necesita un gobierno que cuide a su pueblo