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Juan R. Hernández
Ciudad de México.- La contienda por la alcaldía de Tláhuac en 2027 se perfila con más de 15 aspirantes provenientes de Morena, PAN, PRI y Movimiento Ciudadano. Sin embargo, la mayoría arrastra señalamientos que van desde presunto desvío de recursos hasta vínculos con grupos del crimen organizado, lo que ha generado la percepción de que abundan los cartuchos quemados y escasean las opciones frescas para la ciudadanía.
En Morena, el bloque más numeroso, sobresale Rigoberto Salgado, marcado por el estigma de sus presuntos vínculos con grupos delincuenciales durante su gestión como delegado. Su hermano Ricardo Salgado enfrenta acusaciones de nepotismo y control familiar de la estructura política.

Adriana Espinosa de los Monteros ha sido cuestionada por el uso político de programas sociales, mientras Guadalupe Chavira, ex delegada de la demarcación, carga con señalamientos de presunto favoritismo en contratos. En contraste, el activista Luis Milla se presenta como un perfil distinto, sin escándalos de corrupción, con un discurso de renovación y relevo generacional.
El PAN apuesta por la figura de César Valle, quien no cuenta con escándalos políticos y se ha dedicado al activismo en la demarcación; Talía Rincón, criticada por vínculos empresariales; Ana Karen Yáñez, cuestionada por falta de experiencia; y Elizabeth Segura, acusada de cooptar liderazgos vecinales.

El PRI, debilitado en la capital, presenta a Marco Antonio Zaldívar, señalado por la presunta venta de candidaturas; Grecia Hernández, vinculada a cacicazgos locales; Silvia Sánchez, acusada de nepotismo; y Ramón Barrios, cuestionado por relaciones con operadores ligados a corrupción.
Movimiento Ciudadano, con menor presencia territorial, suma a Roberto Isaac García Mejía, criticado por oportunismo político, y Lesbia Gómez, cuestionada por falta de trayectoria y simulación de liderazgos ciudadanos.

La disputa en Tláhuac se libra entre perfiles desgastados y cuestionados, con Morena cargando los señalamientos más graves. PAN y PRI reproducen prácticas tradicionales de clientelismo y nepotismo, mientras MC aparece con candidatos testimoniales.