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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
Representantes del sector transportista del Estado de México demandaron la apertura de una investigación sobre la presunta intervención del alcalde de Texcoco, Nazario Gutiérrez Martínez, en procesos administrativos relacionados con la Secretaría de Movilidad estatal, al considerar que dicha situación ha contribuido al incremento de rezagos y a la proliferación de prácticas irregulares dentro del sistema de concesiones.

La denuncia fue presentada por integrantes de la Alianza de Autotransportistas Autónomos de la República Mexicana (AAA), organización que señaló que diversos trámites indispensables para la operación del servicio público enfrentan demoras prolongadas.
De acuerdo con el dirigente Axel García Aguilera, la problemática no se limita a la burocracia habitual, sino que respondería a una estructura de influencias que afecta directamente la gestión de permisos y registros.
Según la agrupación, las complicaciones administrativas han generado afectaciones económicas para operadores y concesionarios, quienes deben esperar durante meses la resolución de procedimientos vinculados con renovaciones, actualizaciones y regularización de documentos. Esta situación, sostienen, ha favorecido la aparición de intermediarios y cobros indebidos para agilizar gestiones.
Los transportistas afirmaron que la Dirección del Registro de la Secretaría de Movilidad se ha convertido en un área particularmente sensible debido a la acumulación de expedientes pendientes. En ese contexto, cuestionaron la supuesta injerencia de actores externos a la dependencia, especialmente de autoridades municipales cuya competencia legal se encuentra fuera de la estructura estatal encargada del transporte.
El señalamiento adquiere relevancia política debido al peso que mantiene Texcoco dentro del mapa electoral mexiquense y por la cercanía histórica de ese municipio con grupos que actualmente forman parte del poder estatal. Para los denunciantes, resulta indispensable aclarar si existe alguna relación entre intereses políticos y decisiones administrativas que impactan directamente al sector.
A ello se suma el escenario político que enfrenta el alcalde texcocano, quien ha sido mencionado en distintos espacios públicos como una figura con aspiraciones de mantenerse vigente dentro de la estructura gubernamental. Los inconformes consideran que cualquier señal de control sobre áreas estratégicas del transporte debe ser revisada con rigor para evitar ventajas indebidas o concentración de poder.
Los concesionarios sostienen que la falta de respuestas ha incrementado la incertidumbre en un sector que ya enfrenta dificultades derivadas de costos operativos, modernización vehicular y exigencias regulatorias.