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CÉSAR A. MUÑOZ
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- Mientras millones de aficionados disfrutan la Copa del Mundo, las familias buscadoras salieron nuevamente a las calles para exigir que la crisis de desapariciones no sea ocultada por la fiesta futbolística ni por los esfuerzos de las autoridades por proyectar una imagen positiva del país ante el mundo; no quieren, dicen, ser ignoradas ni discriminadas.

En la Glorieta de las y los Desaparecidos, sobre Paseo de la Reforma, colectivos realizaron una actividad de visibilización que incluyó una cascarita de futbol y una pega de fichas de búsqueda para exigir justicia y la localización de sus familiares desaparecidos.
Las manifestaciones también se extendieron a Guadalajara, Jalisco, donde este miércoles colectivos aprovecharon la atención internacional generada por el Mundial para denunciar la crisis de desapariciones que enfrenta el país y exigir resultados a las autoridades. Activistas señalaron además el retiro de fichas de búsqueda colocadas en espacios públicos, situación que calificaron como un intento de invisibilizar el problema.
Sin embargo, las protestas han generado reacciones adversas. En redes sociales y durante algunas movilizaciones, integrantes de los colectivos han sido objeto de burlas, insultos y señalamientos de personas que consideran que sus acciones afectan el ambiente festivo del torneo.
Rebeca Guzmán lamentó que parte de la sociedad continúe oponiéndose a sus movilizaciones únicamente porque se realizan en espacios públicos y en momentos donde existe interés por proyectar otra imagen de México.
“Me preocupa profundamente que la gente esté en contra de nuestras protestas solo porque dicen que ‘estorban’ o porque hay eventos en puerta. ¿Por qué no pueden ser empáticos con el dolor que estamos viviendo?”, expresó.
La activista también se refirió a los hechos recientes en los que tres jóvenes fueron señalados por agredir verbalmente a integrantes de los colectivos durante una movilización, incluso cubriéndose con una lona utilizada en acciones de búsqueda.
“Lo que pasó con esos tres jóvenes es preocupante. Se cubrieron con una lona de búsqueda, una herramienta que usamos para encontrar a nuestros desaparecidos, y eso no es humano. No es empatía. No importa si estaban bajo el efecto del alcohol o de cualquier otra sustancia, la acción no está bien. No se puede justificar el irrespeto a una causa así”, señaló.
Guzmán sostuvo que las familias no buscan confrontar el Mundial ni impedir su celebración, sino aprovechar la visibilidad internacional para recordar que miles de personas siguen desaparecidas y que sus familias continúan buscándolas.
Rebeca Guzmán reiteró que este tipo de agresiones reflejan el nivel de normalización de la violencia y la falta de sensibilidad hacia las familias que buscan a sus seres queridos.
La activista recordó que actualmente se busca a más de 133 mil personas desaparecidas, una cifra que, dijo, supera la capacidad del Estadio Azteca.
“Nos dicen que opacamos el Mundial, pero lo que realmente debería indignar es que existan miles de personas desaparecidas y familias enteras buscándolas sin descanso”, concluyó.