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Juan R. Hernández
Ciudad de México.- Iztapalapa sumó 954 nuevas solicitudes ciudadanas en el Quinto Informe de Guardianes Verdes, para alcanzar un acumulado de 6 mil 470 reportes, muy por encima de cualquier otra alcaldía de la capital.

El comparativo según refiere el 5º Informe Guardianes Verdes, revela que la demarcación gobernada por Aleida Alavez pasó de 5 mil 516 a 6 mil 470 solicitudes, un incremento de 17.2% en apenas una entrega.
Asimismo, los datos retratan una realidad que contrasta con el discurso oficial. En la demarcación más poblada de la capital, los problemas cotidianos siguen acumulándose sin solución de fondo. El bacheo concentra 5 mil 357 solicitudes, el mantenimiento de banquetas 3 mil 298 y el desazolve 2 mil 484.
La situación resulta más preocupante en temporada de lluvias. Las quejas por coladeras y alcantarillas suman mil 872 registros, reflejo del riesgo permanente de inundaciones. A ello se añaden mil 697 solicitudes por fallas en el alumbrado público, problema que impacta la seguridad vecinal.
Los números también exhiben desigualdad territorial. Mientras Cuajimalpa apenas registra cinco solicitudes acumuladas, Iztapalapa supera las seis mil. La diferencia evidencia años de rezago en infraestructura y mantenimiento urbano que la actual administración no ha logrado revertir.
Vecinos consultados en el reporte del PVEM, señalan que las calles siguen llenas de baches, los drenajes colapsan con cada lluvia y la recolección de basura es insuficiente. Este último rubro acumula 749 reportes, reflejo de un servicio incapaz de satisfacer las necesidades de más de 1.8 millones de habitantes.
Aunque la alcaldía insiste en destacar programas de mejoramiento urbano, la magnitud de las solicitudes apunta en sentido contrario. Los datos sugieren que las respuestas institucionales han sido insuficientes para atender problemas estructurales que afectan a miles de habitantes.
Así, Iztapalapa se consolida como el símbolo más evidente de la crisis urbana de la CDMX: una alcaldía donde las necesidades básicas siguen esperando atención efectiva y donde cada reporte ciudadano representa una exigencia incumplida por parte de las autoridades.