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Ana E. Rosete
Ciudad de México .- A pesar de que el Gobierno de la Ciudad de México anunció una inversión de mil 300 millones de pesos para transformar Tlatelolco en la Cuauhtémoc mediante el programa Ruta Tlatelolco Mi Amor, vecinos de la unidad habitacional denunciaron que el proyecto terminó convertido en un “fiasco”, con obras inconclusas, trabajos deficientes y una creciente inconformidad por los resultados obtenidos.

A través de denuncias públicas, habitantes cuestionaron el destino de los recursos destinados a la rehabilitación urbana, al señalar que una gran parte de los andadores prometidos nunca fue intervenida y que los pasillos cuya rehabilitación fue anunciada por la administración capitalina permanecen en malas condiciones.
“¿La jefa de Gobierno no sabe en qué y cómo se están gastando los mil 300 millones de pesos en Tlatelolco?”, reclamaron vecinos, quienes aseguran haber sido informados de que el presupuesto destinado a los andadores ya se agotó, pese a que gran parte de las obras no fueron ejecutadas.
Los inconformes sostienen que basta recorrer la unidad habitacional para constatar que muchos de los espacios que serían rehabilitados permanecen sin atención. Por ello, acusaron que el programa no cumplió con las expectativas generadas por las autoridades y exigieron una explicación sobre el uso de los recursos públicos.
Uno de los aspectos más criticados es el relacionado con el alumbrado público. De acuerdo con las denuncias vecinales, las nuevas luminarias instaladas han generado más problemas que beneficios debido a fallas de planeación y ejecución.
Los habitantes señalaron que se retiraron lámparas colocadas previamente por los propios vecinos para sustituirlas por equipos que, aseguran, presentan deficiencias y no resuelven los problemas de iluminación en diversas zonas de la unidad habitacional. En otros casos pusieron lámparas debajo de unas que ya existían y sirven.
Además, afirmaron que las observaciones fueron comunicadas oportunamente a funcionarios responsables del proyecto, entre ellos Tomás Pliego, con el objetivo de corregir las fallas antes de que concluyeran las obras. Sin embargo, acusaron que sus advertencias fueron ignoradas.
“Primero denunciamos directamente para que corrigieran a tiempo, pero decidieron no escucharnos. Hoy padecemos las consecuencias de los pésimos trabajos realizados”, señalaron.
Las críticas se suman a una serie de cuestionamientos sobre la ejecución del programa de regeneración urbana impulsado por el Gobierno capitalino en Tlatelolco, uno de los proyectos emblemáticos de la actual administración.