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Ana E. Rosete
Ciudad de México.- El Mundial 2026 llegará al Estadio Azteca con un reto adicional fuera de la cancha: movilidad limitada y una zona con alta incidencia delictiva en sus alrededores.
Una investigación elaborada por el economista Luis Martínez, con base en carpetas de investigación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, revela que en un radio de tres kilómetros alrededor del Coloso de Santa Úrsula se registraron cinco mil 113 delitos durante 2024, un promedio cercano a 14 ilícitos diarios.

El dato que más preocupa a usuarios y aficionados es la incidencia de robos. Del total de delitos contabilizados, mil 838 corresponden a robos, entre ellos 229 a transeúntes, 384 relacionados con vehículos o motocicletas y 80 ocurridos dentro del transporte público.
La situación cobra relevancia debido a que el Estadio Azteca enfrentará una nueva realidad logística durante el torneo: sin espacios amplios de estacionamiento para aficionados, el acceso masivo dependerá principalmente del Tren Ligero.
La estación Estadio Azteca se ubica a unos 380 metros del inmueble, aproximadamente cinco minutos caminando, y se perfila como la principal puerta de entrada para miles de asistentes. En contraste, la estación de Metro más cercana, Universidad de la Línea 3, se encuentra a 3.4 kilómetros.
El mapa de calor elaborado por Martínez con datos oficiales también muestra concentraciones importantes de delitos en corredores cercanos a avenidas de alta afluencia, estaciones de transporte y zonas comerciales próximas al estadio.
A ello se suman 611 delitos catalogados como de alto impacto dentro del radio analizado, incluyendo hechos violentos y delitos relacionados con armas.
Con millones de visitantes esperados para la Copa del Mundo, especialistas y vecinos han insistido en que el reto rumbo a 2026 no será únicamente modernizar el estadio, sino garantizar traslados seguros y reforzar la vigilancia en una zona que concentrará a miles de personas antes y después de cada partido.