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Por Ceci Vadillo
Esta semana, la Ciudad de México aprobó por unanimidad la Ley del Sistema de Cuidados, una iniciativa presentada por la Jefa de Gobierno que representa un triunfo histórico para el movimiento feminista y un cambio de paradigma para las mujeres.
Pero, ¿qué significa esto en la práctica? Significa, en primer lugar, reconocer y visibilizar un trabajo fundamental que las mujeres hemos realizado históricamente: las tareas del hogar y de asistencia. El trabajo doméstico es trabajo y tiene un valor económico real; de hecho, la economía se ha nutrido siempre de él. En nuestra capital, estas tareas representan el 27% del PIB local.
Durante años se normalizó que este esfuerzo correspondía solo a las mujeres. Con esta ley, el Estado asume su responsabilidad y proclama que nadie debe renunciar a sus sueños por cuidar. Durante el proceso de consulta a más de seis mil personas, hallamos un dato revelador: el 80% de las cuidadoras no se sienten cuidadas. Por ello, el objetivo es reducir y redistribuir las cargas de tiempo, para que tengan tiempo para cuidarse a ellas mismas, para apapacharse y para soñar.
Esta Ley busca redistribuir las cargas del cuidado entre el gobierno y la sociedad. Primero, para que todas las instituciones del gobierno se pongan los lentes del cuidado, desde un transporte con perspectiva de cuidados es decir donde sea fácil trasladar a las personas enfermas o donde quienes tienen una discapacidad puedan moverse de forma autónoma. Hasta vivienda con perspectiva de cuidados.
También, el Sistema de Cuidados se materializa en las Utopías y las Casas de las 3R, espacios equipados con lavanderías públicas, comedores comunitarios, estancias infantiles y centros para adultos mayores.
Un comedor comunitario, por ejemplo, reduce al menos tres horas diarias de traslado, compras, cocina y limpieza, liberando un tiempo vital para que las mujeres puedan estudiar, trabajar o tener ocio.
Para garantizar que no sea una promesa rota, la ley establece un presupuesto progresivo que no podrá disminuir y que apunta a alcanzar los 12 mil millones de pesos. Como bien señaló la Jefa de Gobierno: las mujeres han sostenido el mundo sobre sus hombros; con esta ley, es tiempo de que el mundo sostenga a las mujeres.