Visitas
Miles celebraron en Nezahualcóyotl los 30 años de Panteón Rococó en una jornada histórica de música y convivencia.
REDACCIÓN
Nezahualcóyotl, Estado de México.- Más de 120 mil personas convirtieron a Nezahualcóyotl en una gigantesca pista de baile y celebración durante el Festival Ecos de Oriente, donde la legendaria banda Panteón Rococó festejó tres décadas de trayectoria musical ante una multitud que abarrotó el recinto.
La presentación de la agrupación mexicana se transformó en uno de los eventos culturales y musicales más importantes del año en el oriente del Valle de México. Desde temprana hora, miles de asistentes comenzaron a llegar para asegurar un lugar en una jornada que prometía emociones, recuerdos y mucha música.

Familias enteras, grupos de amigos y seguidores de distintas generaciones se reunieron para disfrutar de un espectáculo que trascendió el formato de concierto y se convirtió en una auténtica fiesta popular. El ambiente estuvo marcado por la alegría, la convivencia y el entusiasmo de quienes crecieron escuchando los éxitos de la banda.
Cuando los primeros acordes comenzaron a sonar, el público respondió con una energía desbordante. Temas que forman parte de la historia del rock y ska nacional fueron coreados por miles de voces que hicieron vibrar cada rincón del lugar, creando una postal que difícilmente será olvidada por los asistentes.

El presidente municipal, Adolfo Cerqueda Rebollo, destacó que Nezahualcóyotl volvió a hacer historia al reunir a más de 120 mil personas en un evento cultural de gran magnitud, consolidando al municipio como uno de los principales escenarios para actividades artísticas y de convivencia social en el Estado de México.
Asimismo, agradeció el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para impulsar iniciativas culturales que promueven la cultura de paz y acercan espectáculos de calidad a la población.

El Festival Ecos de Oriente no solo celebró los 30 años de Panteón Rococó; también mostró el poder de la música para reunir a miles de personas en un mismo espacio, fortalecer la identidad comunitaria y generar momentos de encuentro entre generaciones.
Con una asistencia histórica y una respuesta extraordinaria del público, Nezahualcóyotl reafirmó su lugar como un referente cultural capaz de albergar eventos masivos que dejan huella en la memoria colectiva de sus habitantes.