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• Defiende mandataria soberanía ante casos Sinaloa y Chihuahua.
• Sindicatos llaman a unidad nacional junto a mandataria.
• Respaldo obrero fortalece postura frente a Estados Unidos.
Juan R. Hernández
Ciudad de México.- La conmemoración del Día del Trabajo en el Centro Cultural México Contemporáneo se convirtió en un acto de respaldo político y sindical hacia la presidenta Claudia Sheinbaum, quien reafirmó con firmeza que la soberanía nacional “no se negocia”. Ante la cúpula sindicalista, la mandataria federal sostuvo que México enfrenta presiones externas por los casos de Sinaloa y Chihuahua, pero que la respuesta debe ser unidad nacional y dignidad.

“Lo tenemos muy claro y estoy muy tranquila. Es tiempo de la defensa de los principios y hay un principio que se llama soberanía, y esa no se negocia”, expresó Sheinbaum, aludiendo a la intervención de la CIA en un operativo. Reiteró que la colaboración con Estados Unidos continuará, pero sin subordinación: “Cooperamos y colaboramos, pero nunca nos vamos a subordinar, es un asunto de dignidad del pueblo de México”.
La presidenta insistió en que la Fiscalía General de la República es la autoridad competente para llevar los casos de Chihuahua y Sinaloa, y que todo proceso debe regirse bajo el tratado de extradición y el respeto al debido proceso. “En México decidimos los mexicanos, siempre vamos a trabajar con la verdad, la justicia y la defensa de la soberanía”, subrayó.
El acto se transformó en una demostración de fuerza sindical. Napoleón Gómez Urrutia, líder minero, recordó que los trabajadores son quienes sostienen al país en los momentos más difíciles y que la clase obrera es la mejor aliada de cualquier gobierno que busque transformar a México.

Tereso Medina, dirigente de la CTM, reconoció a Sheinbaum como “nuestra presidenta respetada y querida”, destacando avances como el aumento salarial de más del 150%, la eliminación del outsourcing abusivo y la mejora en pensiones.
Otros líderes sindicales, como María de Jesús Rodríguez y Alfonso Zepeda, coincidieron en que la defensa de la soberanía nacional debe caminar junto al fortalecimiento de los derechos laborales.
“Unidad nacional al lado de nuestra presidenta”, recalcó Medina, mientras los asistentes aplaudían la reducción de la jornada laboral y las reformas en beneficio de los trabajadores.
La jornada cerró con un mensaje claro: frente a las presiones externas y las críticas internas, la presidenta Sheinbaum se mostró sólida, respaldada por el sindicalismo mexicano y por un discurso que coloca la soberanía como eje central de su gobierno.