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Por Ricardo Sevilla
Cayó Bertha Gómez, esposa de César Duarte, exgobernador de Chihuahua. La mujer fue detenida, nuevamente, por el ICE y podría ser deportada a México para enfrentar a las autoridades de nuestro país.
La detención de Bertha Gómez Fong es el eslabón más reciente de una cadena de nepotismos y corrupción que, durante años, se dedicó a desangrar Chihuahua.
La esposa del exgobernador priista de César Duarte Jáquez fue detenida hace tres días, el miércoles 22 de abril, días después de haber obtenido libertad bajo fianza para continuar su proceso migratorio en libertad.
Las autoridades estadounidenses retomaron su custodia en medio de una serie de procesos relacionados con una posible deportación o extradición a México.
Aquí la FGR reclama a Gómez Fong por presuntos delitos de peculado agravado y desvío de recursos públicos durante la administración estatal de su esposo.
Sin embargo, lo más anómalo del caso es que el gobierno de María Eugenia Campos Galván tenía conocimiento sobre estas dos órdenes de aprehensión y sabía, además, que la esposa de Duarte vivía, muy quitada de la pena, en El Paso, Texas.
Campos, incluso, estaba al tanto de que, a pesar de estar prófuga de las autoridades mexicanas, Gómez Fong, había aprovechado una estancia en Miami para abrir negocios dedicados al reclutamiento de personal de limpieza y a la compra-venta de autos usados.
Pese a todo, la panista, ya en funciones de gobernadora de Chihuahua, se alzó de hombros y decidió no promover ninguna solicitud de extradición de Estados Unidos a México contra Gómez Fong. Tampoco lo hizo ni ante la Secretaría de Relaciones Exteriores ni ante la Fiscalía General de la República. ¿Y sabe cuánto tiempo dejó enfriar el caso? ¡Cinco años! ¿Y sabe por qué? Porque detrás del duartismo también asoma la garra de Maru Campos! No cabe duda de que es una traidora a la patria.