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La panista Maru Campos, en problemas

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Por Jorge Gómez Naredo

María Eugenia Campos es una de las pocas gobernadoras que le quedan a la oposición en México, y hoy enfrenta un problema gravísimo. Hace unos días, se accidentó un vehículo en Chihuahua. En ese percance murieron dos elementos de la fiscalía estatal y también dos agentes de la CIA.

No se trata de un dato menor. La CIA es una agencia de Estados Unidos que, en teoría, se encarga de la seguridad nacional de ese país. Pero su historia real es mucho más oscura: durante décadas ha intervenido en otras naciones, ha estado ligada a golpes de Estado y ha operado en la imposición de dictaduras, sobre todo en América Latina.

Por eso resulta tan delicado que agentes de esa corporación estuvieran operando en territorio mexicano en coordinación con elementos de la fiscalía de Chihuahua. El hecho no sólo despierta sospechas: también apunta a una posible violación de nuestra legislación en materia de seguridad y soberanía nacional.

Frente a un hecho de esta magnitud, lo mínimo que tendría que hacer la gobernadora Maru Campos es dar la cara y explicar qué ocurrió. Pero ha hecho exactamente lo contrario: guardar silencio y esconderse.

La presidenta Claudia Sheinbaum intentó comunicarse con ella, pero la gobernadora no respondió. Más tarde se informó que Campos sostendría una reunión con el secretario de Seguridad federal. Aun así, las preguntas siguen ahí, intactas y cada vez más graves.

¿Por qué operaban agentes de la CIA en Chihuahua junto con personal de la fiscalía estatal? ¿Quién autorizó su presencia? ¿Maru Campos sabía que estaban ahí? ¿Qué funciones realizaban? ¿Participaban en tareas relacionadas con el combate al crimen organizado?

Que agentes de la CIA estén involucrados en operaciones dentro de México no puede verse como un asunto administrativo ni como una simple anomalía. Es un tema de seguridad nacional. Estados Unidos suele justificar sus intervenciones en otros países con información o acciones construidas desde sus agencias de inteligencia. Por eso, lo ocurrido en Chihuahua es doblemente alarmante.

Este caso debe aclararse cuanto antes. Maru Campos no puede seguir escondida. Tiene que explicar, asumir responsabilidades y rendir cuentas.

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